La actividad manufacturera de China creció más rápido de lo esperado en septiembre por un aumento de la producción de las fábricas, que buscaron aprovechar la fuerte demanda y los altos precios fruto de un auge en la construcción.

El índice oficial de Gerentes de Compras (PMI) divulgado el sábado se ubicó en 52,4 en septiembre frente al 51,7 de agosto y muy por arriba de la marca de 50 puntos que separa el crecimiento de la contracción, en términos mensuales.

Fue la medición más alta desde abril del 2012.

Los analistas encuestados por Reuters habían pronosticado un nivel del 51,5, una leve baja desde agosto.

El sector industrial de China está reportando sus mayores utilidades en años, impulsadas por un ola de gasto en infraestructura liderada por el gobierno, precios a salida de fábrica más fuertes y una recuperación en las exportaciones.

La economía creció un 6,9% en el primer semestre del 2017, más de lo esperado, y se encamina a cumplir con comodidad el objetivo del gobierno para el año completo del 6,5%.