Tegucigalpa. Erradicar la pobreza extrema y el hambre aparentó en año 2000 ser una meta alcanzable para el país.

Honduras se comprometió a reducir a la mitad el porcentaje de personas cuyos ingresos son menores a un dólar por día, al igual que el número de personas que padecen hambre. También se comprometió a lograr empleo pleno y productivo para todos, incluyendo mujeres y jóvenes.

Según el tercer informe de país de 2010 emitido por Naciones Unidas, a mayo de 2009 el 58,8% de los hogares vivía en una situación de pobreza, lo que significa que sus ingresos son insuficientes para cubrir el costo de la canasta básica de consumo de bienes y servicios.

Mientras que 36,4% de los hogares se encuentra en pobreza extrema, es decir, que sus ingresos no son suficientes para cubrir el costo de una alimentación mínima.

El avance en este campo ha sido lento; hasta 2009, la pobreza bajó en 4,9 puntos porcentuales y la pobreza extrema se redujo 7,8 puntos porcentuales.

A juicio del economista principal del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Jaime Salinas, "va a ser muy difícil alcanzar la meta. Es una meta casi imposible, porque en el país 40 de cada 100 hogares están en extrema pobreza".

La meta de Honduras para 2015 es reducir a 27 de cada 100 hogares la pobreza extrema en relación a 1990.

El 52% de la pobreza extrema se encuentra en el área rural, mientras que el 20,3% radica en la zona urbana. "Cada año en Honduras aparecen más hogares que viven en condiciones de extrema pobreza. La pobreza se extendió en 1.038.000 hogares en estas condiciones", advirtió Salinas.

No todo en el panorama de pobreza en Honduras es negativo, ya que según las últimas cifras que presenta el informe de Naciones Unidas, Honduras ha tenido un avance importante en la reducción de la población que vive con menos de US$1,25 por día.

El porcentaje se redujo de 43,5% en 1990 a 18,2% en 2006.
En la meta establecida para lograr empleo pleno y productivo para todos, incluyendo mujeres y jóvenes, Honduras ha avanzado, pero aún persisten aspectos que requieren esfuerzos en la creación de nuevas oportunidades de empleo.

Los datos revelan un bajo nivel de productividad en el período entre 2002 y 2009. En 2009 se percibió una evolución negativa, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) por personas ocupadas en el país cayó de 54.359,32 a 49.332,88, según información que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Alianza para el desarrollo. Hace 11 años, Honduras se comprometió a desarrollar aun más un sistema comercial y financiero abierto, basado en normas, previsible y no discriminatorio.

Sin embargo, a pesar de reducciones en aranceles promedios aplicados, Honduras ha incrementado su déficit comercial. También la falta de estímulo en la inversión nacional y extranjera influenciado por la situación interna del país.

Alarma el nivel de endeudamiento interno y externo que ha adquirido el gobierno. Desde 2005, Honduras recibió beneficios de alivios de deuda externa, el último alivio se dio en 2007.

En marzo de 2010, según la Secretaría de Finanzas, Honduras alcanzó un total de deuda pública de más de US$3.790,9 millones.

Reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años y mejorar la salud materna son dos de los ocho ODM que Honduras se comprometió a cumplir en 2015.

En este tema Honduras ha logrado relevantes avances, ya que en el período entre los años 1991 y 2006, la mortalidad de la niñez pasó de 48 muertes por cada mil nacidos vivos, a 30 muertes por cada mil nacidos vivos. La meta para 2015 es que de cada mil niños nacidos vivos solo mueran 16.

A pesar de haber logrado una reducción de 18 puntos, al ritmo mostrado, es poco probable que se logre la meta de 16 muertes de cada 1.000.

Sin embargo, en el área rural el número puede ser mayor, advirtió Salinas, quien aseguró que el problema del subregistro que hay en dichas zonas.
Salud materna

La meta para 2015 es que la tasa de mortalidad materna sea de 46 muertes por cada 100 mil nacimientos. La cifra se ha reducido de 182 muertes en 1990 a 119 muertes por cada 100 mil nacidos en el año 2000.

La atención institucional en el parto casi se ha duplicado. El 67 por ciento de los partos en 2006 se efectuaron con asistencia de personal sanitario especializado. En 1990, solo el 35% de los partos fueron atendidos por personal especializado.