Juan Pablo Córdoba habla rápido, lo hace de índices, de macroeconomía, de acciones, de ETF y del presente y futuro del mercado local de capitales. Es el presidente de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), y en sus manos está, básicamente, lograr que más empresas se enlisten y más inversionistas inviertan. Por eso bajo su batuta, el próximo 15 y 16 de septiembre, junto con empresarios, representantes del Gobierno y reguladores del mercado, se sentará con los principales fondos de inversión presentes en Londres y Nueva York, catalogadas las dos plazas financieras más importantes del mundo. Entonces, ¿cuál es la estrategia? Córdoba le responde a El Espectador.

-El mercado de capitales cambió en cinco años. No había tanta empresa enlistada y ahora la oferta es amplia. ¿Qué pasó?

-Eso es cierto. Por eso el principal mensaje es que el mercado de capitales es un activo del país, de esta economía, que debe crecer y ser sano para que le ofrezca la financiación a las empresas y las oportunidades de inversión a las personas. Pero eso no es gratuito. Se ha venido haciendo un trabajo serio de construir una mejor estructura del mercado de la mano de los reguladores, de los actores del mercado trayendo nuevos productos, mejorando las prácticas, y el resultado es extraordinario. Colombia está catalogado como el cuarto mercado de la región, posición destacada.

-¿Y el inversionista sí está preparado?

-Sí y no. Si uno espera estar completamente educado y entrenado, pues nunca va a arrancar. Es un proceso evolutivo donde hay que meter los pies en el agua y empezar a caminar. Hay productos para todos los inversionistas. Una persona puede entrar al mercado y comprar una sola acción, pero con el tiempo va a entender que lo mejor es tener un portafolio diversificado, tener una buena rentabilidad en el mediano y largo plazo, y estar protegido de los movimientos del mercado. Es un proceso. Hay un compromiso de la BVC, de los reguladores y de los actores del mercado de ofrecer nuevos productos que sean cada vez más fáciles para los inversionistas. Por ejemplo, los ETF, que son fondos de inversión que se inscriben en la bolsa para poder ser negociados y eso le permite a uno, con una sola compra, acceder a un portafolio diversificado. Esa herramienta por excelencia es el activo financiero con mayor crecimiento en el mundo, y Colombia ya cuenta con 18 carteras colectivas que se transan en bolsa.

-Antes comprar acciones internacionales era impensable...

-Sí. En la BVC queremos que el mercado colombiano sea el lugar en el cual los extranjeros y los colombianos puedan comprar activos colombianos, pero también los locales puedan comprar aquí activos del exterior. Para un pequeño era inviable una inversión de US$10.000 porque tenía que abrir una cuenta en el exterior, hablar y llenar unos formatos en inglés y ese era un proceso costoso. Ahora le estamos diciendo que esa inversión la puede hacer en pesos, a través de su intermediario que ya conoce y sin ningún obstáculo.

-El Mila es un mercado que no despega. ¿Qué sucede?

-Dos temas fundamentales. Hay consenso de que la idea es buena, que construir un mejor mercado de capitales en Chile, Perú y Colombia individualmente tiene mucho sentido si lo hacemos como bloque. Debemos avanzar en la integración. El otro elemento es que los reguladores están de acuerdo y nos acompañan. En términos de operaciones pasa lo mismo, los inversionistas de aquí no conocen los papeles de allá, hay que familiarizar, hay que ofrecer fondos diversificados de bancos... Ya arrancamos, no tenemos vuelta atrás y estamos muy bien encaminados.

-¿Cuál es el potencial de ese mercado integrado?

-Cuando lo lanzamos dijimos: “No sé dónde va a estar Mila en un año, pero sí sé que los mercados de capitales de la región van a ser muy distintos en 10 años. Es un proceso largo, pero si trabajamos como venimos se va a lograr un cambio estructural en la forma en la que estos negocios operan.

-Se pidió fortalecer a los repos después del descalabro de Interbolsa. ¿Cambió el mercado?

-Claro, hay un ajuste natural cuando pasan estas situaciones desafortunadas. Tuvimos que entender bien qué fue lo que pasó y cómo corregirlo. Lo que encontramos fue: el manejo de los límites individuales de crédito estaba bien, lo que sucedió fue que hubo abuso de las normas y no había otras normas que controlaran eso, entonces lo que se hizo fue introducir normas complementarias que limitan la exposición de una firma comisionista a una única especie para que no llegue a una sobreexposición, como sucedió en el caso de Interbolsa con Fabricato y generó un riesgo significativo. Y adicionalmente un límite agregado para todo el mercado para que no haya tal exposición de una sola especie a nivel de mercado agregado. Se mantienen los límites individuales de crédito, con lo cual las personas pueden, con la misma tranquilidad, hacer sus operaciones, pero limitando los riesgos sistémicos y eso es bueno para el mercado.

-¿El caso Interbolsa golpeó mucho la confianza?

-Esos eventos desafortunados afectan la confianza y la imagen del mercado, y eso es lamentable. Pero el avance de los hechos donde se supo que hubo abusos en esa firma y en algunos de los administradores, pues la justicia está actuando para sancionar esos comportamientos. Eso ayuda a recuperar la confianza y construir una solidez hacia delante. Para cerrar el círculo es muy importante que la justicia determine la gravedad de las violaciones y que haya sanciones adecuadas y ejemplarizantes. En todas partes del mundo hay crisis financieras, pero eso no quiere decir que el sistema financiero se tenga que acabar. Sería una pena que por un hecho aislado se pierda todo lo que se ha construido en años entre todos el sistema. Una economía que no tiene un mercado de capitales, en el cual las empresas se puedan financiar de manera competitiva a largo plazo, es una economía que no puede ser competitiva a nivel global. Y eso es Colombia hoy. Hay que cuidar el mercado de capitales.

-Se viene la tercera edición de Colombia InsideOut en Nueva York y Londres. ¿Qué buscan?

-Contarle al mundo los avances de Colombia, del mercado y de las empresas que están enlistadas en la Bolsa de Colombia. Iremos las autoridades, los agentes del mercado y los emisores a echar el cuento de Colombia a los inversionistas de Londres y Nueva York, que son las dos plazas financieras más importantes del mundo que miran esta parte de la región. La idea es poner en la vitrina pública global las buenas historias que hay en Colombia y atraer más inversión, conseguir socios, porque son las empresas las que con su crecimiento generan actividad económica.

-¿Cuál es el balance de los años anteriores?

-Extraordinario. Comenzamos a contarle al mundo sobre Colombia hace unos cuatro años, y en ese momento la participación de los extranjeros en el mercado local era del 5%, lo que negociaban ellos en este mercado hoy hablamos del 25%. Porque Colombia tiene una trayectoria buena, hay opciones y el país es una alternativa de inversión y el mercado ha evolucionado muy bien. El año pasado tuvimos más de 300 reuniones entre empresas colombianas e inversionistas del exterior. Ese es el objetivo de Colombia InsideOut. Van cerca de 20 compañías, los presidentes de las empresas, el ministro de Hacienda, el director de Crédito Público, la Financiera de Desarrollo Nacional, vamos a contar el tema de las 4G y su financiación. Vamos a contar por qué invertir en Colombia tiene sentido.

-¿Hay más empresas interesadas en listarse?

-En eso trabajamos todos los días. Tenemos muy buenas historias de éxito, vemos compañías colombianas que vienen al mercado, encuentran financiación y eso les permite hacer inversiones en el exterior. El camino se abrió. Esas historias se pueden contar con los bancos, que han comprado en Centroamérica. La compra de Sura de los activos de ING en la región fue financiada en parte en el mercado colombiano; la historia de Argos, de Nutresa... Empresas colombianas que se han financiado en el mercado de capitales y compiten globalmente. O que Cemex construya una filial y se enliste en Colombia demuestra que hay un mercado desarrollado.