Paris. Cinco países pidieron hoy  que el presupuesto de la Unión Europea sea congelado al menos hasta el 2020, una nueva fuente de conflicto en el bloque que podría ocasionar un enfrentamiento por los recursos entre los Estados del oeste y sus pares más pobres del este.

Gran Bretaña, Francia, Alemania, Finlandia y Holanda -todos contribuyentes netos de las arcas de la UE- dijeron en una carta conjunta que el presupuesto conjunto de la Unión no debería ser aumentado más allá del índice de inflación en el plan a largo plazo del bloque después del 2013.

"El gasto público europeo no puede quedar exonerado de los considerables esfuerzos de los Estados miembros para poner bajo control a sus finanzas públicas", indicó una carta dirigida al presidente de la Comisión Europea, José Barroso, y publicada por la presidencia francesa.

El primer ministro británico, David Cameron, hizo un llamado a un congelamiento del presupuesto durante una rueda de prensa el viernes, tras una cumbre de la UE que, aunque despejando la vía para un esquema permanente de rescate financiero para la zona euro, destacó las divisiones sobre el mejor modo de encarar la crisis de deuda de la región.

Los cinco Estados deberían esperar una férrea oposición de parte de Polonia y de otros países europeos emergentes cuando, a mediados del 2011, empiecen las negociaciones entre los 27 Gobiernos de la UE sobre el próximo presupuesto de largo plazo, que corre del 2014 al 2020.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, dijo que su país -que junto con otros como Bulgaria y Rumania recibieron ayuda para modernizar sus regiones- se opondría a los recortes de financiamiento.

"Desde nuestro punto de vista, lo más importante es que el presupuesto no sea reducido significativamente, porque consideramos que los fondos que entran en Polonia y en otros países nos ayudan a enfrentar la crisis", dijo el jueves Tusk.

Aunque todos los Estados de la UE tienen la misma influencia en las decisiones sobre presupuestos de largo plazo, una minoría de contribuyentes netos logró impulsar una iniciativa similar la última vez que el financiamiento se negoció, en el 2005.

Las distribuciones del período 2014-2020 podrían tener que ser repartidas más estrechamente si, como se anticipa, la UE recibe a nuevos miembros de los Balcanes, pero Tusk celebró el hecho de que pese a los esfuerzos de Cameron, las conclusiones de la cumbre no hicieron referencia alguna a cortes en el presupuesto.

Un diplomático sostuvo que Gran Bretaña había reducido sus demandas, ya que inicialmente quería recortar el presupuesto a un 0,85% de la producción del bloque, contra el actual 1%.

El presupuesto del año próximo alcanza 126.500 millones de euros (US$167.607 millones), con más de un 40% destinado a agricultura y un tercio en ayuda a regiones empobrecidas.

La carta estaba firmada por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, la canciller alemana, Angela Merkel, el primer ministro británico Cameron, el primer ministro holandés, Mark Rutte, y el líder finlandés, Mari Kiviniemi.