Hong Kong. Los precios del crudo estadounidense tocaron este lunes máximos en dos años y medio debido a que el temor sobre una interrupción de los suministros se incrementó por la violencia en Libia, lo que también empujó a la baja a las bolsas en Asia.

Los mercados asiáticos han visto sesiones con fuertes altibajos por la volatilidad del petróleo en las semanas recientes, pero el índice MSCI de acciones excluyendo a Japón está casi a un 1% de distancia del máximo en dos años y medio que puso a prueba en enero.

Esto indicaría que los mercados han resistido en buen parte a la crisis libia.

Sin embargo, los inversores están preocupados porque un período prolongado de altos precios del crudo pueda desbaratar el crecimiento económico y erosionar las ganancias corporativas, junto con sumarse a las presiones inflacionarias en los países emergentes de Asia.

Este lunes, el referencial MSCI retrocedía casi un 1%.

El crudo estadounidense tocó este lunes un máximo en dos años y medio al incrementarse la posibilidad de una guerra civil en Libia, mientras los inversores mantienen bajo vigilancia a Arabia Saudita, donde los clérigos prohibieron protestas durante el fin de semana.

El crudo estadounidense llegó a subir hasta US$2,02, a US$106,44 el barril, su máximo desde septiembre del 2008. A las 0657 GMT, trepaba US$1,89, a US$106,31 el barril.

El crudo Brent de Londres superó los US$117 el barril, y a las 0651 GMT se cotizaba a US$117,24 el barril, un 1,10% al alza.

A las 0701 GMT, los futuros del cobre en Londres perdían un 0,4%, a US$9.857 la tonelada, revirtiendo su avance de un 1,4% durante la semana pasada.

El aumento de la tensión en Oriente Medio también avivó la demanda por los metales preciosos.

El oro, a menudo buscado en momentos de tensión geopolítica, subió casi hasta un máximo histórico de US$1.440,1 dólares la onza, mientras que la plata trepó un 3 por ciento a máximos en 31 años. A las 0703 GMT, el oro al contado avanzaba US$4,87, a US$1.436,82 dólares la onza.

El reporte del viernes de una serie de datos estadounidenses positivos no logró apoyar el ánimo del mercado, ya que los inversores siguen concentrados en los desarrollos en Oriente Medio y el resultante impacto a largo plazo en el petróleo.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio, el australiano S&P/ASX 200 y el surcoreano KOSPI cerraron a la baja más de un 1% cada uno.

En los mercados de monedas, el dólar estadounidense perdía fuerza contra una canasta de de divisas importantes luego de recibir un gran impulso por los datos estadounidenses.

Por su parte, el euro recibió apoyo por las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) decida un alza en sus tasas de interés en abril.