Washington. Los precios al consumidor en Estados Unidos aumentaron en julio por primera vez en cuatro meses gracias a los mayores precios de la energía, pero la inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos y la energía, permaneció moderada en medio de una economía débil.

El índice de precios al consumidor subió 0,3% el mes pasado, sobre una base ajustada por factores estacionales, informó este viernes el Departamento de Trabajo, tras descender 0,1% en junio, 0,25% en mayo y 0,1% en abril.

El índice básico -que excluye los alimentos y la energía- subió 0,1%, después de ascender 0,2% en junio.

Los economistas esperaban, en promedio, que el índice general de julio creciera 0,3% y que el índice básico subiera 0,1%.

En relación a julio de 2009, el IPC no ajustado por factores estacionales creció 1,2%, mientras que el índice básico subió 0,9%.

Si las cifras no se aproximan, el IPC general ascendió 0,308% el mes pasado, mientras que el índice básico aumentó 0,130%.

Según el informe, los precios de la energía crecieron 2,6% frente al mes anterior, mientras que el índice de los precios de la gasolina aumentó 4,6%.

La dependencia agregó que los precios de los alimentos descendieron 0,1% tras no registrar variación en los dos meses previos.

En un informe separado, el departamento de Trabajo señaló que el ingreso promedio semanal de los trabajadores estadounidenses, ajustado por inflación, creció 0,2% en julio frente a junio.