Los precios al consumidor en Estados Unidos se mantuvieron sin cambios en junio debido a que el costo de la gasolina y de los servicios de telefonía móvil bajaron más, lo que apunta a una inflación benigna que podría arrojar dudas sobre la capacidad de la Reserva Federal para elevar las tasas de interés por tercera vez este año.

El Departamento del Trabajo dijo el viernes que la lectura estable del índice de precios al consumidor tuvo lugar tras una baja de 0,1% en mayo. 

La inexistencia de un repunte del IPC en junio podría complicar la perspectiva de funcionarios de la Fed que consideraban la reciente moderación en las presiones sobre los precios como algo transitorio.

En los 12 meses hasta junio, el IPC aumentó un 1,6% -el menor incremento desde octubre de 2016- tras subir un 1,9% en mayo.

Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que el IPC avanzara un 0,1% el mes pasado y un 1,7% interanual en junio.