Sao Paulo. La inflación en Brasil se ubicó bajo el extremo inferior del rango meta oficial en el año a mediados de febrero, en línea con los pronósticos de analistas, lo que apoyó las expectativas de un recorte a las tasas de interés del país en marzo.

Los precios al consumidor medidos por el índice ICPA-15 subieron un 2,86%o en los doce meses hasta mediados de febrero, informó este viernes el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), en línea con los pronósticos de economistas consultados por Reuters.

Las tarifas más bajas de la energía contuvieron las alzas de los precios gracias a lluvias abundantes que aumentaron la generación hidroeléctrica, lo que compensó el fuerte salto en los costos de educación y transporte.

En la medición mensual, el IPCA-15 subió un 0,38% hasta mediados de febrero, que se compara con el alza de 0,39% en el mes hasta mediados de enero y con el pronóstico de un incremento de 0,42% proyectado por analistas consultados por Reuters.

La lectura demuestra las dificultades del banco central para conseguir que la inflación se vuelva a acelerar a su rango objetivo, de 4,5% más o menos 1,5 puntos porcentuales, en la medida que la economía se recupera de su peor recesión en décadas.

Este mes el banco redujo los costos del endeudamiento a un mínimo histórico de 6,75% y dijo que mantendría bajas sus tasas si la economía evolucionaba como se preveía.