Eleconomista.com.mx. El tamaño del déficit que reportará el gobierno federal en las finanzas públicas al cierre del 2013, y que dará a conocer hoy la Secretaría de Hacienda, será el foco de atención porque se podrá ver si se respetó el saldo negativo que se solicitó en septiembre y que fue aprobado por el Congreso en octubre, dijeron analistas.

Recordaron que se pidió incurrir en un déficit equivalente a 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB) en vez del balance cero comprometido inicialmente.

En ese contexto, hay que recordar que el gobierno enfrenta una acción de inconstitucionalidad en contra del endeudamiento para financiar el déficit público que promovieron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación senadores de oposición.

Si se confirma un resultado que rebase lo autorizado significaría que las finanzas estarán iniciando el 2014 con un déficit demasiado elevado para ejercer el gasto, según comentó el economista en jefe de Vector Casa de Bolsa, Rodolfo Navarrete. Dijo que, por lo general, se acumula un superávit hasta noviembre, pero en el caso del año pasado el saldo positivo en las finanzas públicas fue el más pequeño de los últimos años.

Comentó que el problema del déficit no está preocupando a los mercados ni a las calificadoras porque se centraron en otros temas como el retiro del estímulo monetario de la Reserva Federal en Estados Unidos, cuando es un elemento importante a monitorear porque significa cómo está el país en términos de solvencia para pagar su deuda, capacidad que está disminuyendo, y una calificadora debería estar muy cauta. Rafael Camarena, de Santander, coincidió en que los analistas estarán marcando el tema del déficit, así como los ingresos y egresos para ver en cuánto se quedaron.

Evitar adicción. Para el director de la licenciatura de Economía del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, Raymundo Tenorio, es un error considerar sólo el déficit sin la inversión de Pemex.

Tomando en cuenta este concepto, dijo, equivale a alrededor de 3,2%, lo que implica que el PIB no va a crecer más de 1%, si consideramos que el PIB es de US$1,22 billones  y tener un déficit de 3,2% es muy alto porque implica aumento de la deuda”, matizó.

Estableció que si bien el déficit fue financiable en los mercados, se debe cuidar que no se convierta en una “adicción”. Además, ampliar el déficit significa quitar recursos prestables a la economía y empresas. “Es como estar formado en una sucursal bancaria y el gobierno es el primero de la fila”. Por eso recomendó tener cautela porque si bien es popular endeudarse para financiar programas sociales, se está haciendo a costa del ahorro financiero.

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