Nueva York. El pasar de preocupaciones sobre deflación a inflación en Estados Unidos durante el último año es "problemático" ya que sugiere posibles dudas sobre la capacidad de la Reserva Federal para mantener los precios estables, dijo el lunes un funcionario de alto rango de la Fed.

La confianza en la Fed es clave si el banco central de Estados Unidos va a retirar su política de flexibilización monetaria de una manera que no lleve a una mayor inflación o que dañe la recuperación, dijo el presidente de la Reserva Federal de Filadelfia, Charles Plosser, en una conferencia en Helsinki.

"Es problemático que las preocupaciones públicas sobre inflación puedan ser tan volátiles", dijo en una conferencia organizada por el Global Interdependence Center y el banco de Finlandia, según comentarios preparados.

"Sugiere que podría haber menos confianza en la credibilidad del compromiso de la Fed con la estabilidad de los precios que la que podríamos desear", dijo Plosser, reconocido por sus dura postura frente a la inflación.

El verano boreal pasado, las preocupaciones de que Estados Unidos podría enfrentar un período sostenido de precios a la baja llevó a la Fed a intervenir con una segunda ronda de la llamada "flexibilización cuantitativa" para apoyar la economía. Ese programa, conocido como QE2, termina este mes.

Recientemente, las alzas en los precios de los alimentos y la energía han motivado preocupaciones sobre la inflación. La Fed cree que las alzas de los precios de las materias primas serán temporales y no tendrán un impacto prolongado en la inflación.

Plosser dijo que estos cambios en el debate público muestran la necesidad de una comunicación clara desde la Fed. El reiteró su llamado para un objetivo de inflación explícito y un plan de salida sistemático de la política monetaria de flexibilización cualitativa de la Fed.

"Dada la extraordinaria cantidad de liquidez presente en el sistema bancario estadounidense, es razonable que el público esté preocupado sobre las posibilidades de inflación en el futuro", dijo Plosser, quien tiene derecho a voto en la política de la Fed este año.

La Fed redujo las tasas de interés a niveles récord, cerca de cero, desde diciembre del 2008 y las ha mantenido desde entonces. También ha comprado bonos para respaldar la recuperación económica, triplicando su balance hasta cerca de US$2,7 billones.

En su reunión de abril, la Fed indicó que no tenía apuro por endurecer su política monetaria. Pero las minutas de esa reunión mostraron que los expertos discutieron extensamente las posibles opciones de una estrategia de salida.