Londres. Una venta alemana de 3.440 millones de euros en bonos a dos años vio una fuerte demanda este miércoles, debido a que las preocupaciones respecto a Grecia llevaron a los inversionistas a aumentar sus volúmenes de deuda considerada segura.

Las notas del Tesoro portugués, en tanto, se beneficiaban de la amplia liquidez en el sistema financiero.

Los inversionistas demandaron 2,2 veces la cantidad de bonos alemanes en oferta, pese a que el papel rendía apenas un 0,17% en promedio en la subasta, cifra menor al 0,29% de retorno visto en la subasta del mes anterior.

Luego de que Alemania saliera sin mácula de la rebaja masiva de calificaciones crediticias de la semana pasada hecha por Standard & Poor's, la venta tuvo una mejor demanda que la de diciembre, cuando la demanda a cubrir fue de 1,4.

"Está confirmando que hay un interés en la seguridad de los bonos alemanes, sin importar cuál sea el nivel de rendimiento", dijo el estratega de tasas Alessandro Giansanti de ING.

"El hecho de que haya mucha incertidumbre primero que nada respecto a lo que sucede con el intercambio de deuda está alimentando la búsqueda de refugio", afirmó.

Grecia y sus acreedores se reunieron este miércoles en un renovado intento por romper el estancamiento en las conversaciones, a fin de recortar la deuda del país y evitar una moratoria desordenada.

El mercado mostró una reacción mínima a la venta de bonos.

En el otro extremo del espectro crediticio, la venta de 2.500 millones de euros en bonos del Tesoro de Portugal vio una demanda de los bancos nacionales, abastecidos de efectivo por el Banco Central Europeo (BCE) tras la oferta de diciembre de casi medio billón de euros en préstamos a tres años.

"Los bancos nacionales están obviamente detrás de ello. Pueden presentar una pequeña (cantidad) de las notas como garantía en el BCE para recaudar dinero", dijo Achilleas Georgolopoulos, estratega de tasas de Lloyds.

El rendimiento promedio de las notas a tres meses se mantuvo intacto respecto a la última subasta en un 4,346%, el rendimiento promedio en las notas a 6 meses cayó a un 4,74% y era de un 4,986% en las notas a 11 meses. La última vez que Portugal emitió bonos a 11 meses fue en abril del año pasado, poco antes de que buscara un rescate de 78.000 millones de euros, cuando los rendimientos llegaron a un histórico 5,9%.

S&P recortó la calificación de Portugal en dos escalones a una categoría basura "BB".

"Es la primera vez que intentan recaudar dinero con notas a un año desde el rescate y es la primera subasta tras las rebajas a categoría basura, por lo que es un resultado más positivo que negativo", agregó Georgolopoulos.