Buenos Aires. El gobierno argentino está abierto a discutir cambios a los controles al capital del país, pero sólo si se puede evitar la volatilidad que alientan los mercados especulativos de capital, afirmó la presidenta Cristina Fernández.

El gobierno actualmente requiere que los inversionistas extranjeros depositen durante 12 meses el 30% de los fondos que ingresan al país en una cuenta del banco central que no otorga intereses.

Fernández dijo que cualquier cambio tendría que prevenir el tipo de burbujas que afectaron a Wall Street el año pasado.

La presidenta dijo que esa volatilidad de los flujos de capital pone en riesgo al sistema económico, la sociedad y el mercado bursátil.

Los controles de capital de Argentina fueron la razón principal para que la empresa de índices MSCI Barra rebajara al país sudamericano al estatus de "frontera" en mayo de 2009.