La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, destacó este miércoles el desempeño económico durante el año 2012 y reconoció los errores cometidos por su gobierno en materia de infraestructura, como parte del primer eje de su informe anual ante la Asamblea Legislativa.

Chinchilla realizó una introducción en la que hizo un llamado al diálogo con todos los sectores y ofreció al país una mayor disposición a escuchar.

"Me comprometo ante ustedes a que si mi disposición a escuchar no ha quedado clara, cambiaremos lo que tengamos que cambiar, hasta que no quede duda de ella", afirmó la mandataria.

Chinchilla dividió su discurso en cuatro ejes principales: lo económico, lo social, lo relativo a la seguridad ciudadana y lo ambiental.

En su primer eje, la presidenta enlistó algunos de las principales cifras del desempeño económico del país durante 2012, como lo es el crecimiento de un 5% y la reducción en las tasas de interés.

"Los resultados positivos de lo que hacer económico han sido reconocidos por la comunidad financiera internacional que ha invertido en tres emisiones internacionales de bonos, a tasas y plazos sin precedentes", afirmó.

También resaltó el crecimiento del 10% en las exportaciones, y el haber superado la meta que se tenía para el año anterior en cuanto a recepción de inversión extranjera directa en más de US$200 millones.

En materia de comercio exterior, reseñó el fin de las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia y la aprobación legislativa de los acuerdos con Perú y Singapur, pero aún espera que los diputados aprueben el Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea.

"Una vez que este último acuerdo esté aprobado, tendremos garantizado el acceso preferencial de nuestros productos al 80% de los mercados hacia adonde exportamos. Esta situación beneficiará a más de 2,500 empresas que hoy exportan, y a más de medio millón de trabajadores que laboran para este sector", aseguró.

Chinchilla dijo que su gobierno apoyó al sector agropecuario con la reforma a la Ley de Bienes Inmuebles (que bajó el pago de impuestos para el sector) y promovió al país como destino turístico, lo que resultó en un crecimiento del 7% en la cantidad de visitantes.

En el tema de infraestructura, Chinchilla dijo que al intentar "poner el pie en el acelerador" se cometieron errores que han significado "una costosa factura para el país".

La mandataria aseguró que su gobierno buscó préstamos por un monto de US$2.500 millones para infraestructura, y consideró que se ha actuado de manera "valiente y directa" al denunciar la corrupción en el caso de la ruta fronteriza con Nicaragua.

Sobre la ruta entre San José y San Ramón (60 kilómetros al oeste de la capital), aseguró que el gobierno no se detendrá en su modernización pese a que tuvo que detener la concesión, para lo que se va a realizar un proceso de consultas las universidades públicas.

Chinchilla anunció además que ya está listo el contrato de construcción de la Terminal de Contenedores de Moín, en la costa Caribe, por un monto de US$1.000 millones, y se autorizó un endeudamiento por US$55 millones para modernizar los puertos actuales.