La Presidenta del Grupo de Acción Financiera de Sudamérica (Gafisud), Tamara Agnic, expuso en Nueva York ante el Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CTED-ONU), haciendo un llamado a los organismos internacionales a apoyar acciones conjuntas contra el financiamiento del terrorismo en Latinoamérica y a evitar la imposición de estándares que no acojan la realidad de los países de la región.

El CTED fue creado tras el ataque a las Torres Gemelas de EE.UU. en 2001 y en él participan los 193 Estados miembros de la ONU. Su propósito es fortalecer las capacidades de los países en el combate a actividades terroristas, tanto dentro de sus fronteras, como en todas sus regiones, basándose en lo dispuesto en las Resoluciones 1373 (2001) y 1624 (2005) del Consejo de Seguridad de la ONU.

Agnic, quien además es Directora de la Unidad de Análisis Financiero de Chile, sostuvo que la región ha llevado adelante una serie de acciones para combatir el delito, entre las que destacó la reciente puesta en marcha de legislaciones que garantizan el congelamiento de activos vinculados al terrorismo y su financiamiento.

“Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay ya cuentan con leyes promulgadas en esta materia; en tanto que Ecuador y Chile están en las etapas finales de la tramitación de proyectos de ley que apuntan al mismo propósito”, detalló.

En su rol de Presidenta de Gafisud, organismo intergubernamental que dicta las políticas contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo para sus 12 países miembros, Agnic advirtió que aunque los países latinoamericanos no están ajenos al fenómeno del terrorismo transnacional, el sostenido descenso de actos de este tipo –con la excepción de Colombia- hacen que esta amenaza sea vista por los líderes políticos y sociales como lejana y ajena.

“La inexistencia de una amenaza concreta en la región impone obstáculos significativos a los organismo que impulsan políticas públicas contra el financiamiento del terrorismo. Por una parte, el tema carece de atractivo para la clase política, dada su invisibilidad, y la tramitación de leyes y normativas se percibe como una imposición de países poderosos y ajenos a nuestra realidad; y, por otra, el sector privado, con excepción de las corporaciones multinacionales o aquellas que tienen fuertes vínculos en el exterior, ven en este tipo de normativas exigencias burocráticas, que incrementan sus costos y reducen su rentabilidad en forma arbitraria”, expuso.

En ese marco, sostuvo que los organismos internacionales, como Naciones Unidas, pueden contribuir en forma significativa a la concientización de la ciudadanía y de los líderes políticos.

“Pensamos que el Consejo de Seguridad de ONU y, particularmente, el Directorio Ejecutivo del CTED pueden apoyarnos significativamente en la tarea de visibilización del terrorismo transnacional y en la promoción de los sistemas de prevención. Sin embargo, creemos firmemente que esta acción conjunta será más efectiva si se realiza desde una perspectiva de concientización y reflexión, en lugar de la mera imposición de estándares a través de la inclusión de países rezagados en las listas del GAFI”, concluyó Agnic.

La Reunión Especial fue liderada por el Presidente del CTED, Hardeep Singh Puri, y en ella expusieron, además, el Presidente del Grupo de Acción Financiera (GAFI), Bjorn Skogtad Aaamo; el Director Ejecutivo de CTED, Mike Smith; representantes del FMI, del Banco Mundial y de Estados miembros.