La economía de Argentina se expandiría 4,6% el año próximo, en una mejoría luego del freno que se vio en 2012 por una sequía y una desaceleración en Brasil, su principal socio comercial, dijo la titular del Banco Central en una entrevista publicada este domingo.

El crecimiento de Argentina -la tercera economía de América Latina- se enfrió abruptamente este año, lo que puso final a un período de expansión iniciado en 2003, cuando el país comenzó a recuperarse de una grave crisis que lo llevó a una cesación de pagos de deuda pública.

"Esperamos un buen 2013, con un crecimiento de la actividad económica de 4,6% (y) una inversión que finalizará el año en 24% del PIB (Producto Interno Bruto)", dijo la jefa del Banco Central argentino, Mercedes Marcó del Pont, en una entrevista concedida al periódico Página/12.

En un reporte difundido en la noche del viernes, el Banco Central estimó la expansión de 2012 en 2%. Esto confirma las predicciones privadas de que el crecimiento estará por debajo del límite de 3,26% que obligaría al Gobierno a pagar unos US$4.000 millones el año próximo por cupones ligados a la expansión económica.

Los cupones vinculados al PIB, títulos lanzados durante los canjes de deuda que realizó el país en 2005 y 2010, sólo se pagan cuando la expansión anual supera cierto límite. En esos casos, el pago debe realizarse en diciembre del año siguiente.

El presupuesto de Argentina para 2013 asignó US$7.970 millones de reservas del Banco Central para realizar pagos de deuda el año próximo. Pero Marcó del Pont reconoció que, sin la necesidad de abonar por los cupones en 2013, habrá fondos sobrantes.

"Hay un excedente previsto en el Presupuesto. Lo que no se pague del Cupón PIB podrá ser aplicado para inversión pública siempre que tenga impacto monetario neutro", afirmó la funcionaria.

Marcó del Pont rechazó en la entrevista las explicaciones ortodoxas sobre la inflación -un problema creciente en Argentina desde hace años- y defendió el fuerte aumento de la oferta monetaria, argumentando que refleja una mayor demanda de pesos argentinos en una economía en expansión.

Del Pont también dijo que "no habrá flexibilización" de los estrictos controles cambiarios que se establecieron desde octubre de 2011.

Bajo este régimen, los ahorristas sólo pueden comprar moneda extranjera cuando viajan al exterior del país, lo que disparó las tasas de compra-venta de dólares en el mercado negro, ya que mucha gente busca refugio en la divisa estadounidense, históricamente más estable que el peso.

La funcionaria dijo que el dinero que los argentinos solían atesorar en dólares debería ser utilizado para financiar inversiones productivas. Marcó del Pont sostuvo también que, antes de la imposición de los controles, en el mercado cambiario local se compraban US$1.000 millones por mes.

En relación con los nuevos requerimientos de que los bancos otorguen préstamos a empresas por el equivalente al 5% de sus depósitos, una política implementada en la segunda mitad de 2012, Marcó del Pont señaló que en 2013 se definirán sanciones para obligar al cumplimiento de la norma.

"Respecto del banco que este año no cumpla con el objetivo, la diferencia va a ser encajada (inmovilizada) en un ciento por ciento en la cuenta del Central" y el monto recién será devuelto una vez que el banco cumpla con el crédito faltante, explicó.