La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, negó este martes el descontrol de la inflación en Brasil.

Rousseff aseguró que la inflación en el país está bajo control y llamó de "pesimistas" a todos aquellos que piensan lo contrario, ante el debate que ha suscitado en el país el aumento de los precios en los últimos meses, que en marzo se situaron por primera vez por encima de la meta del gobierno por primera vez desde 2011.

La mandataria, en un discurso en la Federación de las Industrias de Minas Gerais (sureste del país), dijo que el gobierno brasileño atacará el alza de los precios.

"No negociaremos con la inflación, no tendremos el menor problema en atacarla sistemáticamente. Queremos que este país se mantenga estable, porque la inflación corrompe el tejido social, corrompe para el trabajador su renta, para el empresario corrompe su lucro legítimo. No podemos dejar que vuelva a Brasil", dijo Rousseff.

En el mes de marzo, la inflación subió un 0,47%, con lo que en el primer trimestre del año, el aumento de los precios en Brasil fue del 1,94%, mientras que en los últimos doce meses, se situó en el 6,59%, superior al 6,50% que tiene como techo el gobierno.

Para la mandataria, los rumores de un descontrol en los precios son escampados "por pesimistas especializados". Para Rousseff, "es un pesimismo implantado, de gente que nunca mira lo que ya conquistamos y la situación en la que estamos. Siempre miran pensando que la catástrofe será mañana", dijo la presidenta.

El alza de los precios en Brasil aumentó los rumores de que aumente la tasa de interés en un 0,25%. Actualmente está en el 7,25%, su mínimo histórico.