Brasilia. El presidente de Brasil, Michel Temer, anunció que una de las prioridades de su gobierno en este segundo semestre es aprobar el límite de gastos en el Congreso para intentar equilibrar las "maltrechas" cuentas públicas federales.

Según un comunicado divulgado hoy por la Presidencia en Brasilia, Temer busca la aprobación en el Poder Legislativo de la Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) que establezca un límite para los gastos públicos.

"La prioridad ahora es aprobar el techo constitucional. Como dice el ministro (de Hacienda, Henrique) Meirelles, desde la Constitución de 1988, es la primera vez que se tiene esta osadía", señaló Temer desde la ciudad china de Hangzhou, donde participará a partir de mañana domingo en la cumbre del Grupo de los 20 (G20).

Tras la aprobación de la PEC se establecerá un límite para el crecimiento de los gastos previstos en el presupuesto, con base en la inflación del año anterior.

Temer resaltó que el gobierno tiene "un apoyo muy grande en el Congreso Nacional" para aprobar la propuesta.

La Presidencia de Brasil informó que Temer priorizará los debates y estudios sobre la reforma en el sistema de pensiones y, una vez que el proyecto final sea enviado al Congreso, el gobierno se empeñará para aprobarlo, debido a que es de un gran interés público y urgente para la sostenibilidad del sistema de jubilaciones y social.

"Todos tenemos el sentido de la responsabilidad y la consciencia de que, si no se hace una reforma del sistema de pensiones en este momento, dentro de 10 o 15 años aquellos que quieran jubilarse llamarán a las puertas del poder público y no encontrarán el pago", alertó el mandatario.

El nuevo presidente de Brasil se comprometió a realizar un amplio trabajo de divulgación sobre la necesidad de reforma y al diálogo del gobierno con todos los sectores involucrados.

"No queremos algo que venga de arriba para abajo, y sí que venga por la fuerza de convencimiento del pueblo brasileño", explicó.

Temer reiteró que su gobierno seguirá enfocado en la adopción de las medidas necesarias para que Brasil retome el crecimiento económico y vuelva a generar empleos, tras sobrepasar ya los 11,5 millones de desempleados debido a la grave crisis económica que sufre el país.