Santiago. El presidente de Chile, Sebastián Piñera, promulgó este lunes la ley que modifica el sistema tributario con el cual espera recaudar US$1.200 millones más que serán destinados a educación.

El presidente Piñera firmó el documento que oficializa la nueva ley en compañía del ministro de Hacienda, Felipe Larraín, y de Educación, Harald Beyer, acto que fue realizado en la Escuela Arturo Prat de la comuna de Santiago.

Sobre la reforma tributaria, el mandatario reiteró que con ella se financiará importantes cambios al sistema educacional "calidad y equidad son los principios que iluminan la reforma educacional que queremos llevar adelante", dijo.

El presidente Piñera destacó entre las medidas comprendidas en el marco de esta reforma tributaria, el aumento en la inversión en salas cunas y jardines infantiles, la extensión de la cobertura de la subvención escolar preferencial a la enseñanza media.

También destacó el subsidio y bonificación a los padres que invierten en la educación de sus hijos, así como la creación de un nuevo sistema de financiamiento para la educación superior, que garantiza acceso a un sistema de crédito de un 2 por ciento para los estudiantes de menores ingresos.

"Así, tenemos un sistema para la educación, desde la sala cuna, escolar y superior, que garantiza que en nuestro país la educación pasa a ser un derecho, un derecho que tienen todos los niños y jóvenes de nuestro país a una educación de calidad", agregó el mandatario.

La nueva ley eleva de 17% a 20% el impuesto a las empresas, además de disminuir los tributos a las personas, rebaja del tributo de timbres y estampillas y la reliquidación de los impuestos de segunda categoría.

Además, considera el aumento del impuesto al tabaco y la entrega en una cuota de un bono a propietarios de taxis y colectivos para mitigar el impacto de las alzas en los precios de los combustibles.

Uno de los puntos más polémicos es la rebaja de impuestos por gastos educacionales a la clase media, que es criticado por incentivar las desigualdades de acceso a la educación.

Uno de los puntos que tuvo que aceptar el gobierno para la aprobación de esta ley fue la conformación de un Fondo de Educación de US$4.000 millones. Pese a que esta ley surgió como una forma de encontrar nuevos recursos para financiar una reforma a la educación y así responder a las demandas del movimiento estudiantil, los dirigentes universitarios y secundarios consideran que este nueva ley es insuficiente.

Tanto los estudiantes como los partidos de oposición consideran que se necesita aumentar más la recaudación de impuestos, sobre todo eliminando las exenciones tributarias a las empresas, e invertir más en educación para rescatar el sistema público, por lo que se señala que una nueva reforma tributaria será tema de la campaña presidencial durante 2013.