Boao, EFE. El presidente chino, Xi Jinping, aseguró este lunes en una reunión con empresarios de todo el mundo, en el marco del Foro de Boao, que su país no necesita un "crecimiento extremo", aunque sí mantendrá un ritmo "relativamente alto" a medio plazo.

"Con nuestros esfuerzos, China mantendrá un crecimiento relativamente alto, pero no extremo, eso no es necesario", señaló el jefe de Estado de la segunda economía mundial, que añadió que el país evitará "buscar sólo velocidad" en su desarrollo, en declaraciones reproducidas por la agencia Xinhua.

Xi se reunió con representantes de 30 grandes empresas chinas y extranjeras en la última jornada del Foro de Boao, donde también mantuvo encuentros el fin de semana con numerosos mandatarios asistentes, entre ellos los presidentes de Perú, México, Kazajistán, Birmania y Finlandia.

En 2012, el PIB de China creció "sólo" un 7,8% interanual, 1,4 puntos porcentuales menos que en 2011 y la peor tasa de los últimos 13 años.

Xi citó esta cifra en su reunión de hoy con los empresarios, y explicó que la ralentización en parte se debió a los esfuerzos de China por controlar la velocidad de crecimiento y transformar su modelo de desarrollo (de uno centrado en la exportación a otro que descanse en el consumo, como en muchos países desarrollados).

"No es que no podamos mantener un crecimiento muy rápido, es que no queremos hacerlo más", afirmó Xi.

Los analistas, sin embargo, opinan que China sigue siendo muy dependiente de las ventas a sus principales socios (UE, EEUU, Japón) como motor de su economía, y atribuyen de hecho gran parte del freno del crecimiento chino en 2012 a la caída de la demanda en países desarrollados de productos fabricados por la potencia asiática.

Para este año, el régimen comunista ha fijado el objetivo de crecimiento nacional en el 7,5%, el mismo límite que estableció (y sobrepasó por poco) en 2012, después de un lustro en el que su meta mínima había sido del 8 por cien.