Santiago. El presidente Sebastián Piñera firmó y presentó la mañana de este jueves el proyecto sobre adaptabilidad del trabajo, el cual es una de las partes de la Reforma Laboral y se suma a la modernización del Sence.

“El trabajo ha sido, es y seguirá siendo una prioridad”, manifestó, destacando que se crearon 164.000 nuevos empleos, los que en su mayoría son con contrato y cobertura previsional.

La finalidad de la iniciativa, explicó, es “mejorar la calidad de vida, crear más oportunidades y dar más espacios de libertad”.

Por ello, de acuerdo a lo señalado por el mandatario, el proyecto se basa en tres ejes.

El primero comprende medidas para adaptar mejor las jornadas laborales, para conciliarlas con lo que los trabajadores quieran hacer en su tiempo libre. Así, se podrían pactar jornadas de trabajo alternativas.

El primero comprende medidas para adaptar mejor las jornadas laborales, para conciliarlas con lo que los trabajadores quieran hacer en su tiempo libre. Así, se podrían pactar jornadas de trabajo alternativas.

“Permitiría que algunos quieran trabajar de forma más intensa de lunes a jueves y tener tres días de descanso”, ejemplificó, añadiendo que también es válido para seleccionar en qué periodos del año trabajar con mayor intensidad.

El segundo pilar lo denominó como “nuevas normas para los empleos del Sigo XXI”, el cual apunta hacia los avances tecnológicos.

“Acabamos de escuchar que la revolución tecnológica va a destruir muchos empleos, pero también va a crear”, manifestó Piñera, añadiendo que la iniciativa “busca hacerse cargo de estas particularidades, siempre con un énfasis en la protección de los derechos de trabajadores”.

En esa línea, propuso la creación de contratos para formalizar trabajos extraordinarios o no permanentes, además de la regulación de las “economías de plataformas” mediante la obligatoriedad de boletas de honorarios.

El tercer y último eje es la inclusión. “Estamos avanzando, no tan rápido como quisiéramos, pero lo debo reconocer. Se ha incorporado una mayor cantidad de personas con capacidades diferentes a la fuerza de trabajo”, aseguró.

En este ámbito, agregó que el proyecto también fomenta el empleo de personas privadas de libertad, mejorando acceso a plazas laborales y educación.

Asimismo, incluye el perfeccionamiento de la Ley de Inclusión, para incentivar la presencia femenina en la fuerza de trabajo. “La participación de los hombres está en línea con los promedios de la OCDE, pero la de las mujeres muy desalineada”, advirtió.

Junto con ello, mencionó medidas para prevenir, fiscalizar y sancionar el acoso laboral y sexual; y nivelar estudios en trabajadores que no han podido terminar la enseñanza básica o media.

Ante las eventuales críticas, el mandatario se anticipó, manifestando que “nada se hace para precarizar los derechos de los trabajadores, que es la reacción automática ante cualquier intento de modernizar. Busca fortalecer sus derechos”.

“Nos estamos preparando para un mundo que lo único constante es el cambio. El principal riesgo es la obsolecencia. El que no se adecúa, rápidamente quedará obsoleto”, sentenció.