Pasar al contenido principal

ES / EN

Presidente de El Salvador admite falta de crecimiento económico en el país
Miércoles, Julio 13, 2011 - 08:40

Mauricio Funes, inauguró este martes el VIII Foro de Ministros Encargados de Desarrollo Social en América Latina. El propósito del encuentro es promover la cooperación regional, el intercambio de buenas prácticas y el diálogo entre funcionarios gubernamentales del más alto nivel e investigadores.

La reunión que se desarrolló en la capital de ese país, San Salvador, tuvo como tema “Políticas Sociales de Juventud e Inclusión Social en América Latina”.

El propósito del foro es promover la cooperación regional, el intercambio de buenas prácticas y el diálogo entre funcionarios gubernamentales del más alto nivel e investigadores con el fin de estimular la coordinación de estrategias conjuntas en políticas integrales de desarrollo social a nivel regional.

En su discurso de inauguración, el mandatario manifestó que Latinoamérica arrastra una pesada herencia de inequidad e injusticia, cuya expresión más evidente es la injusta distribución del ingreso. A su entender, no obstante, los países comienzan a avanzar en la conquista de derechos humanos y sociales, dejando atrás los modelos rígidos neoliberales y la visión asistencialista y clientelista de las políticas sociales.

Según Funes, algunas naciones han caminado más que otras. Pero en esa carrera, la evolución de su país es aún “incipiente”.

A pesar de los esfuerzos, el presidente salvadoreño reconoció que el desempleo y la falta de oportunidades son una preocupación mayúscula para su gobierno.

“La verdad es que El Salvador no ha alcanzado los niveles de crecimiento económico y desarrollo que nos permitan garantizar ingresos y empleos dignos a las grandes mayorías. Las últimas cifras del PNUD nos decían en 2009, que solo dos de cada diez salvadoreños, en ese entonces tenían un empleo decente” aseguró.

Funes reconoció además que la economía salvadoreña es "frágil y altamente dependiente de las remesas" y que la presencia del crimen organizado y del narcotráfico hacen aún más difícil la tarea de volver competitivo al país.

Aún así, el cuadro no desalienta al presidente quien basa sus esperanzas en que su convocatoria a lo que él ha denominado un Diálogo Nacional para la Productividad y la Paz Social, que persigue dos objetivos: profundizar la democracia y apostar a la reactivación económica, por medio de convertir al país no solo en un exportador de alimentos, sino también en un centro industrial especializado y en una plataforma logística de servicios para la región, logre sentar las bases para un crecimiento económico sostenido.

Autores

ElEconomista.net