El único futuro posible para la Unión Europea (UE) es una gobernanza económica y política fortalecida, declaró este sábado el presidente de Italia, Giorgio Napolitano.

En un discurso por video para el Foro Económico Ambrosetti en el norte de Italia, Napolitano descartó la posibilidad de una división de la UE, porque condenaría a la región a la "insignificancia" en el mundo globalizado.

Indicó que el tamaño de la región, que representa más de 450 millones de personas, es un obstáculo para su cohesión, pero que construir una unión económica y política más fuerte es "la única dirección de viaje posible".

Buscar políticas orientadas a la colaboración a nivel nacional ayudará a fortalecer "la arquitectura y gobernaza" de la unión, indicó, y pidió a los líderes nacionales "hacer de las políticas europeas un tema de debate vívido entre los ciudadanos comunes".

Añadió que no se deben crear grietas entre los países miembros más fuertes y más débiles, sino que "cada país juegue su parte".

Al hablar de la crisis que afecta a Italia, Napolitano dijo que los problemas que hay que resolver son todavía "complejos".

El gobierno de tecnócratas de emergencia encabezado por el primer ministro Mario Monti ha fortalecido en los últimos diez meses la sustentabilidad y credibilidad financiera del país a nivel internacional.

Pero la elevada deuda pública de más de 120% del producto interno bruto "afecta persistentemente", indicó, y advirtió que los italianos "no se deben engañar" porque lo que se ha hecho hasta ahora no es suficiente.

"Me aseguraré que Italia siga comprometida con la UE" dijo el presidente, diciendo que él tiene confianza en el proceso democrático y la conducta pacífica de las elecciones políticas programadas para "no más tarde de abril de 2013".

El Foro Ambrosetti, que inició este viernes y concluirá este domingo, es una conferencia económica internacional anual que se realiza en un lugar prestigioso en el poblado italiano de Cernobbio a las orillas del Lago Como.

La conferencia, que reúne a líderes, profesores y empresarios distiguidos para discutir las previsiones económicas globales y el panorama geopolítico, se lleva a cabo a puerta cerrada.

Los participantes en el foro, normalmente líderes empresariales de las principales corporaciones internacionales, son invitados de manera privada.

Los oradores en la edición de este año incluyen al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y al director general del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF por siglas en inglés), Klaus Reglingm, así como a Monti y a varios ministros de su gabinete.