México D.F. El presidente de México, Felipe Calderón, urgió este jueves al Congreso a aprobar las reformas estructurales pendientes, con las que busca mejorar el desempeño de la debilitada economía, antes de que deje el gobierno en poco más de dos años.

El Congreso, donde el gobernante Partido Acción Nacional (PAN) es minoría frente a la oposición, reinició sesiones este miércoles con una lista de proyectos de ley en distintas materias pendientes que el mandatario envió en la anterior legislatura.

"Llamo con respeto a los legisladores a discutir y, en su caso, aprobar las iniciativas que nos acerquen a ello (...) para que nuestra economía pueda incrementar la inversión, acelerar el crecimiento y sobre todo generar empleos", dijo Calderón en un acto, tras entregar el miércoles su informe anual de Gobierno al Legislativo.

Entre las reformas pendientes está una para facilitar el acceso al mercado laboral, otra de telecomunicaciones, de competencia y de política. Analistas consideran que debería de llevarse a cabo otra en materia fiscal, pero Calderón no ha mencionado si enviará algún proyecto con ese fin.

La economía de México está dejando atrás lentamente su peor recesión en décadas, de la que salió el año pasado y que provocó la pérdida de miles de empleos y aumentó la ya extendida pobreza.

Analistas creen que las reformas económicas pendientes podrían quedar congeladas por lo que resta del mandato de Calderón, que termina en 2012, debido a que la agenda está dominada por la violencia del narcotráfico y porque los partidos ya están mirando hacia la próxima contienda electoral.

Otras reformas. Además de las reformas económicas, Calderón envió al Congreso un proyecto para el combate al lavado de dinero, que según observadores es necesaria para complementar la campaña con miles de policías y soldados que lanzó contra los cárteles de la droga desde el inicio de su gobierno en 2006.

La estrategia antidrogas del Ejecutivo ha sido blanco de críticas por los altos niveles de violencia que han dejado más de 28.000 muertos durante la gestión de Calderón, pese a la captura o muerte de algunos importantes capos.

Aunque México es la segunda economía de América Latina, se está quedando detrás de otros líderes regionales como Brasil o Chile, en parte por la resistencia del Congreso a respaldar reformas más profundas en materia fiscal o de energía.

México creció a un débil promedio anual de 1,9% en la última década, comparado con el 3,7% de Chile y 3,3% de Brasil.

"Es injusto, es irresponsable que nuestras diferencias, por legítimas que sean, se conviertan en un freno para el progreso del país. México no puede esperar más", fustigó el mandatario ante su gabinete, empresarios, gobernadores y líderes políticos.

La relación del gobierno con la principal colectividad opositora, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se ha deteriorado este año, a medida que se acercan las elecciones presidenciales y luego de que el PAN se alió con la izquierda en los comicios estatales de julio.