Belo Horizonte. Brasil está preparado para un posible deterioro de la economía global, dijo este lunes el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, mientras las preocupaciones por las crisis de deuda en Europa y Estados Unidos sacuden a los mercados.

Tombini afirmó que la economía de Brasil continúa creciendo a un ritmo saludable, mientras que la inflación anual está comenzando a bajar y que el próximo año debería caer hacia el centro del rango de la meta del 4,5%, con una tolerancia de más o menos dos puntos porcentuales.

El robusto crecimiento económico de Brasil y la alta tasa de interés referencial del país lo han convertido en uno de los principales destinos del flujo de capitales extranjeros este año, lo que ha generado problemas como una moneda sobrevalorada frente al dólar y preocupaciones sobre una burbuja de crédito.

Tombini aseguró que ahora el crédito en el país está creciendo a un ritmo saludable gracias en parte a las medidas del Banco Central que han restringido los préstamos al elevar los requerimientos de reservas de los bancos, entre otras medidas.