París. La eurozona no está en peligro de romperse a pesar de los escenarios pesimistas dibujados por algunos de los analistas, dijo el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, apuntando que el bloque económico se encamina inevitablemente hacia una unión más estrecha entre sus miembros.

Preguntado en una entrevista en el diario francés Le Monde sobre si el euro estaba en peligro, Draghi dijo: "No, absolutamente no. Vemos analistas imaginando el escenario para un estallido de la eurozona".

"No reconocen el capital político que nuestros líderes han invertido en esta unión y el apoyo de los europeos. El euro es irreversible", añadió.

A largo plazo, el euro necesitará descansar sobre una base de mayor integración entre los países de la eurozona, avanzó Draghi.

"Todo movimiento hacia la unión financiera, presupuestaria y política es para mí inevitable y dará lugar a la creación de nuevos organismos supranacionales".

Los líderes europeos dieron ya un paso hacia esa mayor integración el mes pasado, en una cumbre en Bruselas en la que acordaron poner al BCE al frente de la supervisión de los bancos y le dieron al fondo de rescate MEDE el poder para recapitalizar a las entidades financieras con problemas.

Pero la reunión solo alivió a los inversores. Las preocupaciones sobre España han vuelto al primer plano, llevando este viernes sus bonos a diez años por encima del peligroso nivel de 7%.

Las acciones europeas y estadounidenses cayeron también y el euro tocó mínimos históricos frente a las monedas australiana, canadiense y neocelandesa por los nuevos temores de los inversores a que el gobierno de España pueda necesitar un rescate completo del país.

"No he creído nunca que España necesite un rescate, los fundamentos de la economía española son extremadamente sólidos (...) lo único que nos lastra es la mochila de la deuda pública", dijo este sábado el ministro español de Exteriores, José Manuel García Margallo, a periodistas en el marco de un encuentro con homólogos europeos en Mallorca.

"Alguien tiene que apostar por el euro y en estos momentos, mientras la arquitectura de Europa no se modifique, el único que tiene dinero es el BCE, por lo tanto le corresponde la defensa del euro", añadió el jefe de la diplomacia española. "Y es una defensa que nos interesa a todos, no solo a los países que estamos sufriendo el ataque especulativo".

El BCE no puede apagar todos los fuegos. Draghi echó un jarro de agua fría sobre la posibilidad del que el BCE pudiese tomar medidas para calmar la situación, diciendo que su mandato no permite al banco central resolver los problemas financieros de los Estados.

El Fondo Monetario Internacional ha instado al BCE, que tiene prohibido legalmente financiar a los gobiernos, que juegue un papel más amplio en la crisis, sugiriendo que podría asumir funciones de prestamista en última instancia.

En la cumbre de junio, los líderes de la UE ampliaron las funciones de la entidad para incluir la supervisión de las entidades financieras en un movimiento que podría reducir el riesgo sobre los prestamistas pero ampliarlos a los prestatarios soberanos.

Draghi dijo que la política monetaria del BCE y las actividades de supervisión bancaria tendrán que ser independientes para evitar conflictos de interés y sugirió que se podría construir una "estructura independiente".

El escándalo sobre la manipulación de la tasa Libor ha minado la confianza en la piedra angular del sistema financiero global, reconoció.

En lo relativo a las perspectivas económicas para la eurozona, Draghi dijo que no ve riesgo de que el bloque en conjunto entre en recesión y que la situación mejoraría gradualmente hacia finales de año y principios de 2013.

El BCE recortó sus tasas de interés a un mínimo histórico a principios de este mes para dar vida a la economía de la zona, en medio de señales de rebajas de la presión sobre la inflación.

Draghi dijo que el BCE, que se esfuerza por mantener la inflación del bloque en una tasa alta pero menos del dos por ciento, estaba preparado para actuar en caso de que aparezca riesgo de deflación.