El presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, advirtió contra una eventual insolvencia o bancarrota de Grecia como consecuencia de la crisis de la deuda, que podría conducir incluso a la desintegración de la zona del euro.

En un caso así "los daños colaterales serían inimaginables", afirmó Ackermann en su intervención ante los asistentes a la Conferencia de Seguridad de Múnich (sur de Alemania), durante un debate sobre la crisis de la deuda que afecta a Europa.

El presidente del principal instituto crediticio privado de Alemania comentó que el mayor peligro de la crisis de Grecia es su capacidad de contagio a otros países en situación difícil.

"Ahora se trata de ver si Europa será capaz de mantenerse unida", dijo Ackermann, quien señaló que los países de la Unión Europea (UE) deben avanzar inevitablemente en el proceso de integración si quieren tener peso en el mundo.

Por último, explicó que los programas de ahorro no bastan para hacer frente a la crisis de la deuda y que esta solo puede resolverse mediante la conjunción de "las medidas de ahorro y el crecimiento".