Buenos Aires. El presidente de Argentina, Mauricio Macri, afirmó este viernes que el país transita "el rumbo correcto", aunque admitió que a parte de la población "le está costando" afrontar la situación económica.

Macri participó este viernes de la reinauguración de la planta de faena de la empresa Industrias Frigoríficas Mattievich, en la ciudad de Carcarañá, provincia de Santa Fe, 325 kilómetros al noroeste de Buenos Aires.

La planta había quedado paralizada hace unos siete años a causa de restricciones que afectaron las exportaciones del sector cárnico

En ese marco, Macri exhortó a "seguir trabajando en equipo para que podamos abrir mercados, exportar cada vez más y construir un país verdaderamente federal".

"Hoy tenemos claro cuál es el rumbo. Queremos salir de ser un país 'Estado céntrico', donde todo pasa por el Estado y encima todo pasa por Buenos Aires, para ser un país en el que generemos empleo privado de calidad ligado a la exportación", afirmó.

Macri sostuvo que "cuanto más exportamos, más fuerte es nuestro país, y eso significa que hay más empleo y más trabajo para los argentinos  en cada lugar, en cada pueblo y en cada provincia".

"Estamos en el rumbo correcto y vamos a avanzar contra viento y marea. Sé que a muchos les está costando, sé que muchos están poniendo el hombro, pero este es el camino", subrayó el presidente argentino.

Durante mayo y junio Argentina enfrentó una serie de desafíos económicos que provocaron una devaluación del peso, la moneda nacional, contexto en el cual el Gobierno recurrió a un crédito stand-by del Fondo Monetario Internacional (FMI) por US$50.000 millones, para complementar el programa económico oficial.

La semana pasada, el jefe del Gabinete de Ministros de Argentina, Marcos Peña, estimó que la economía del país crecerá un 1% en 2018, una pauta menor al 3% inicial, como consecuencia de la sequía, que afectó a la producción agrícola, la subida del precio del petróleo y la volatilidad de los mercados internacionales.