Ciudad de México. El presidente mexicano, Felipe Calderón, envió este miércoles al Congreso su propuesta de presupuesto para 2011, en la cual el gobierno busca un modesto aumento en el gasto sin subir los impuestos, gracias a un déficit menor que el de este año.

El plan de gasto, contempla un déficit de 42.200 millones de pesos (US$3.236M), o el equivalente a un 0,3% del PIB, excluida la inversión del monopolio estatal Petróleos Mexicanos, o Pemex.

Al incluir la inversión de Pemex, el déficit sería del 2,3% del PIB, inferior al 2,7% de este año.

La propuesta presupuestaria de 3.3 billones de pesos (US$254.000 millones) estima que la economía crecerá un 3,8% en 2011, menos que la expansión del 4,5% proyectada para el 2010.

El Congreso tiene plazo hasta mediados de noviembre para debatir, modificar de ser necesario, y aprobar la propuesta.

Se estima que la producción de petróleo de Pemex caerá un 1%, a 2,55 millones de barriles diarios, el próximo año, mientras que las exportaciones llegarían a 1,149 millones de barriles diarios a un precio promedio de US$63 por barril.

Los ingresos petroleros estimados para 2011 muestran un aumento del 4,5%, mientras que los ingresos totales serían un 3,9% mayores que el monto aprobado para 2010.

Durante la presentación del proyecto presupuestario al Congreso, el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, destacó que el gobierno no busca crear nuevos impuestos o aumentar los existentes en 2011, pero defendió los mayores impuestos aprobados para 2010.

El funcionario dijo que las reformas fiscales que ya se realizaron han tenido resultados muy importantes, y añadió que el gobierno cree que está en condiciones de garantizar solvencia y enfrentar los desafíos existentes.

Indicó que para el próximo año se proyecta que los ingresos no petroleros sean del 10,3% del PIB, el nivel más alto en al menos 30 años.

El opositor Partido Revolucionario Institucional, PRI, propuso bajar el impuesto al valor agregado del 16% al 15%. El impuesto fue incrementado en un punto porcentual este año.

Otras variables macroeconómicas contempladas en la propuesta incluyen una inflación del 3%, que es la meta del banco central, un tipo de cambio promedio para el peso de 12,90 por dólar, y un déficit en la cuenta corriente equivalente al 1,2% del PIB.