Santiago. Xinhua. El gobierno del presidente Sebastián Piñera presentará antes de octubre al parlamento el proyecto de Presupuesto 2013, que prevé el financiamiento del 20% del gasto público corriente con los ingresos fiscales extraordinarios derivados del alto precio del cobre.

Como todos los años, se anticipa que la discusión de este documento será difícil y compleja para el gobierno, que concluirá su mandato en marzo del 2014.

La aprobación tendrá repercusiones políticas por la celebración en octubre próximo de las elecciones para alcaldes y concejales y, en 2013, de las parlamentarias y presidenciales, y porque el presupuesto establecerá las prioridades y alcances de la acción gubernamental.

Para el 30 de septiembre se prevé el ingreso del nuevo proyecto presupuestario, que es la principal herramienta de política económica que traduce los compromisos programáticos y los objetivos de política en iniciativas específicas de uso de los recursos públicos.

La discusión presupuestal generará profundas polémicas, reflejando valores diferentes, diversas visiones respecto de la sociedad y del Estado y magnitudes de los ingresos y gastos públicos.

Según el gobierno, este presupuesto fiscal se ampliaría en 5% real y alcanzaría un monto por US$60.000 millones.

El aumento, aunque inferior al aprobado este año, está en el límite superior de lo que permite la regla fiscal vigente, que persigue obtener un déficit estructural menor al 1% del Producto Interno Bruto (PIB).

Esta medición considera, por recomendación de algunos expertos convocados por el ministerio de Hacienda, que el precio normal del cobre en 2013 será levemente superior a los US$3 por libra y un crecimiento de 5% anual en la capacidad productiva.

Fuentes de La Moneda han adelantado que la cifra propuesta para la inversión en educación estaría en torno a los US$12.000 millones, ocupando nuevamente la primera prioridad.

En los últimos 18 meses, Chile ha vivido masivas protestas estudiantiles, apoyada por la población, exigiendo el fin del lucro en la educación, enseñanza pública gratuita y de calidad y una profunda reforma en este sector.

En este presupuesto y con proyectos de ley específicos, como el que rebaja los aranceles a los créditos de las carreras de los estudiantes, el gobierno intentará dar respuestas a esas exigencias, pero los dirigentes del movimiento estudiantil han adelantado que no llegan a responder sus expectativas.

Este presupuesto prevé también fondos para el ingreso ético familiar y otros programas para la superación de la pobreza, así como para salud, vivienda y seguridad. El gobierno ha proclamado su meta de terminar con la extrema pobreza en 2014, pero los expertos consideran que es prácticamente inalcanzable.

El próximo 2013 se ha proclamado como el "Año de la Innovación", por lo que se espera que haya una significativa ampliación del presupuesto para ciencia, tecnología e innovación, compatible con la meta oficial de duplicar tales esfuerzos.

Como ocurre todos los años, las necesidades del país desbordan las disponibilidades presupuestarias.

No obstante, las autoridades esperan que durante el próximo año se termine la reconstrucción de los daños del terremoto y tsunami de febrero del 2010 y que la buena situación del empleo permitan recortes en los gastos destinados a las respectivas obras y los programas de empleo.

De acuerdo con algunos expertos, llama la atención que el gobierno no haya recogido la recomendación de la comisión que para eso constituyó dos años atrás, en el sentido de someter estas materias al análisis formal y periódico de un "Consejo Permanente" creado al efecto.

El ministro de la Presidencia, Cristián Larroulet, comentó que "siempre los debates de presupuesto son largos. Así ha sido en este gobierno y en los anteriores. Además, es un año especial, de elecciones, por lo tanto la oposición en esta materia juega un rol fiscalizador más fuerte. Pero creo que vamos a tener un debate normal".

Agregó que ya han comenzado conversaciones con la opositora Concertación, coalición de centroizquierda, para ajustar el futuro presupuesto. "Entonces, como indudablemente la Concertación aspira a gobernar, tienen que ser muy responsable", acotó.

El debate en el parlamento será arduo porque se calcula que el 2013 será un año difícil para Chile debido a la persistencia de la crisis económica internacional, especialmente en Estados Unidos y Europa, dos de sus principales mercados. El crecimiento de su economía para el próximo año estaría en torno al 4%.

Además, hay otros factores derivados de las deficiencias de la gestión gubernamental.

En torno al 20% del gasto público corriente se está financiando con los ingresos fiscales extraordinarios derivados del alto precio del cobre, en lugar de destinar esos recursos a fortalecer la capacidad competitiva. Si se deteriora el precio del metal, dejará a las finanzas públicas en serias dificultades.

El déficit de cuenta corriente alcanzará en el 2013 un 3,2% del PIB, tomando en cuenta los precios de largo plazo del cobre y del petróleo, que alcanzarían un 4,6% este año y un 5,2% el próximo, respectivamente.

Al aplicar una expansión fiscal tan fuerte, el gobierno de Piñera concluiría su período con un gasto público superior al 22% del PIB, tan sólo 1% inferior al que dejó el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet y cuatro puntos por sobre el último año del presidente Ricardo Lagos.

Los analistas plantean que el mayor gasto público puede perjudicar la competitividad con mayores impuestos y menor productividad, ocasionar una presión a la baja del dólar, y limitar las opciones para una necesaria acción anticíclica en caso de producirse una fuerte desaceleración de la economía mundial.

Por todo ello, el debate sobre el presupuesto del 2013 será tenso por la necesidad de sopesar cuidadosamente los gastos presupuestados, la celebración de los comicios locales y la persistencia de la crisis económica internacional.