Una de las herencias que Porfirio Lobo Sosa dejará cuando termine sus cuatro años como presidente de la República será el creciente aumento del presupuesto de la administración central.

A pesar de que los últimos años se recordarán por las crisis fiscales que azotaron varios países en desarrollo y la desaceleración económica, Honduras se mantuvo como una nación con mucha bonanza en sus finanzas públicas.

Cifras oficiales indican que en el período 2010-2013, el presupuesto de ingresos y egresos del gobierno central aumentará en 16.591,1 millones de lempiras (US$862M), al pasar de 68.230,5 (US$3.545M) a 84.821,6 millones de lempiras (US$4.376M) aprobados por el Congreso Nacional.

En términos porcentuales, el aumento será de 24,3 puntos, superior al crecimiento que la economía nacional reportará durante el período analizado.

Según Arturo Alvarado, exsecretario de Finanzas, el control del gasto público continúa siendo el principal desafío del presente gobierno.

Por su parte, el compromiso del presente gobierno era incrementar el gasto en áreas prioritarias, principalmente en reducción de la pobreza e inversión pública.

¿Cuál crisis?. Para expertos consultados, la presente administración ha continuado con una política expansiva del gasto.

Agregó que resulta paradójico que varios países cooperantes hayan adoptado drásticas medidas como recortes salariales, mientras en Honduras han venido aumentando los sueldos de los burócratas.

“Los 27 países de la Eurozona, entre ellos muchos cooperantes de Honduras, acordaron bajar a la mitad los incrementos salariales, mientras aquí hay instituciones públicas que se recetan 16% de aumento. Esas políticas son contradictorias en un país donde la inversión en desarrollo humano es baja y los pocos recursos que se aprueban en nombre de los hombres terminan en los bolsillos de unos pocos”, dijo un exsecretario de Finanzas.

Los entrevistados dicen que hace 20 meses Honduras estaba al borde de una calamidad financiera por la enorme deuda flotante que heredaron los gobiernos de Manuel Zelaya Rosales y Roberto Micheletti, pero ahora existe la impresión de que el país atraviesa por una bonanza en sus finanzas públicas por el excesivo gasto corriente y el gasto en bienes y servicios. “Es increíble el derroche en compra de vehículos de lujo y la cantidad de personal de seguridad que protegen a los funcionarios”, dice uno de los entrevistados.

El secretario de Finanzas, William Chong Wong, ha reconocido que los gastos exceden en 2,400 millones de lempiras respecto a los ingresos, pero la advertencia no ha sido tomada con preocupación por la administración Lobo Sosa.

De acuerdo con los consultados por este rotativo, las finanzas públicas tienen dos caras, a lo interno gran parte de la sociedad repite que Honduras continúa inmersa en una severa crisis y a lo externo, el Fondo Monetario Internacional, que es el responsable de monitorear el comportamiento económico del país, sostiene que la administración Lobo Sosa avanza por el camino trazado en la Carta de Intenciones 2010-2012.

El gobierno se ha comprometido a cerrar sus cuatro años de gestión con un déficit fiscal neto de -3.5% del PIB.

Masa salarial. Uno de los componentes que ha impactado en el aumento del presupuesto es el ajuste salarial que se aprueba a los funcionarios y empleados públicos.

Se estima que entre 2010-2013, la partida de “servicios personales” se incrementará de 31,907.9 a 37,282.9 millones de lempiras.

En términos nominales, el crecimiento será de 5,375 millones de lempiras y 16.9 puntos en valores porcentuales.

Este renglón continúa siendo el principal destino de las recaudaciones tributarias, ya que de cada lempira que la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) recolecta en impuestos, alrededor de 70 centavos son asignados para sueldos y salarios.

El Fondo Monetario Internacional recomendó al gobierno mayor control de la masa salarial, ya que en el período anterior se disparó en 12.912,8 millones, al pasar de 17.025,6 a 29.938,4 millones de lempiras. En valores porcentuales el incremento fue de 75.8 puntos. Solo los docentes absorbieron 7.200 millones de lempiras.

No obstante, el tema salarial continúa siendo preocupante, ya que las nóminas de sectores como el magisterio y salud cada año se incrementan.

El financiamiento. Por cada lempira que se asigna al presupuesto del gobierno central, menos de 70 centavos proceden de las recaudaciones tributarias.