La caída del Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre de este año (-1,9%) fue mucho menos intensa que la del primer trimestre (-5,2%), lo que hace vislumbrar "una pequeña luz en el túnel" en un mercado que lleva cinco trimestres consecutivos de recesión, pese a que los expertos creen que la tendencia negativa se mantendrá.

Carlos de Sousa, economista de Ecoanalítica, explicó que el BCV compara los trimestres interanualmente, pero señaló que en la firma realizaron un análisis para comparar con respecto al año anterior: "Nos sorprendió que hubo un crecimiento, puesto que los indicadores económicos y la situación del entorno hacían pensar en lo contrario, especialmente por la caída en el consumo y el descenso en las importaciones del sector privado", dijo.

"Los resultados hacen pensar en una mejoría. Quizás se frene la caída, pero el escenario económico sigue marcado por la alta inflación y la contracción económica". Jorge Botti, director de Cedice.

"Los resultados hacen pensar en una mejoría. Quizás se frene la caída, pero el escenario económico sigue marcado por la alta inflación y la contracción económica", señaló el economista Jorge Botti, director de Cedice.

Sin embargo, Botti indicó que esa caída del segundo trimestre de este año, comparada con el mismo período del año pasado, es significativa si se toma en cuenta que ya en ese momento las cosas venían mal, pues ya había recesión.

El informe del Banco Central de Venezuela (BCV) indica que el descenso en este segundo trimestre se debe, entre otras causas, a la continuidad del plan de ahorro eléctrico, factor que no estará presente para el semestre que resta del año.

No obstante, el economista del Iesa, Abelardo Daza, señala: "Se ha sobreestimado el impacto de la crisis eléctrica en el PIB. pensar que la recesión obedeció a eso es errado. La caída de la economía comenzó mucho antes con reducción de la inversión privada y un recorte mucho mayor de la inversión pública".

Indicó también que se impidió una caída de mayor envergadura gracias a la disponibilidad de divisas por la puesta en marcha del Sistema de Transacciones de Moneda Extranjera (Sitme).

En caída. El informe del BCV apunta a una caída de la actividad petrolera en este último trimestre de este año (-2,0%) "que obedece a la menor producción de crudo".

"Este sector cayó pese a que los precios aumentaron", señaló el economista de Ecoanalítica.

En torno a la actividad no petrolera, que se contrajo 1,7%, el informe apunta que estuvo marcada por "la menor disponibilidad de insumos de origen importado, el plan de ahorro energético y la disminución de la demanda agregada interna".

Daza señala que una mayor inversión dirigida a construcción y maquinarias y equipos apunta a mejoras en el otorgamiento de divisas.

Sectores con crecimiento y contracción. Sólo tres sectores presentaron crecimiento en el segundo trimestre: comunicaciones (6,5%), servicios producidos por el gobierno general (2,9%) y servicios comunitarios, sociales y personales (0,6%).

No obstante, tres de las actividades motoras más importantes de la economía aparecen en el informe del BCV con decrecimiento: industria manufacturera (-3,7%), comercio (-6,0%) y construcción (-6,4%).

En torno a la manufactura el informe destacó el crecimiento de algunas industrias como alimentos (5,6%, cifra que aducen al impulso dado a la oferta de origen interno), maquinarias y equipos (15,2%), productos químicos, prendas de vestir y textiles (46%). Vehículos cayó 12,4% y otros sectores como metales comunes y muebles cayeron 45,8 y 46,4% respectivamente.

"Para que tengamos un crecimiento sostenido se requiere trabajar en proyectos serios de desarrollo, crear un ambiente propicio para la inversión y tener una economía con vocación de exportación", dijo Daza.

Cambian pronósticos. Los resultados del primer semestre apuntan a una caída de 3,5% de la economía.

Los pronósticos para el cierre del año vuelven a ser revisados por los economistas, luego de tener a la mano las cifras de cierre de este segundo trimestre que algunos calificaron como "inesperadas".

Econanalítica tenía estimada una contracción al cierre de 2010 de 4,7%. Sin embargo, De Sousa señala que con los nuevos datos del BCV la proyección para el año será actualizada.

Para septiembre vienen elecciones, que suelen generan movimiento de dinero y Botti apunta a que tradicionalmente en el último trimestre del año aumenta el consumo. Quizás unos indicadores positivos.

No obstante, De Sousa recuerda que no está previsto ningún aumento de salario, pues el de septiembre se adelantó a mayo (factor que quizás influyó en mejorar las cifras del segundo trimestre), lo cual indica que el consumo puede seguir cayendo. "En general, las perspectivas de crecimiento son negativas", dice.

Botti indica que el decrecimiento de la economía al cierre de este año, casi puede duplicar al del año pasado, que fue de 3,3%. "No hay expectativas de reactivación mientras continúen las condiciones actuales, que no promueven mejoras", manifestó.

Por el contrario, Daza apunta: "Para el próximo semestre puede haber una mejora moderada y las perspectivas apuntan a que la economía deje de caer. Parece que se va a detener el decrecimiento".

Añade que sí es posible que Venezuela vuelva a crecer, pero nunca al ritmo en que lo hizo entre 2004 y 2007. Indica que, aunque el crecimiento sea de un punto este año y entre 1 y 2% para el próximo año, el país está muy por debajo del promedio de Latinoamérica, donde se prevé un crecimiento de 4% en 2010.

"El foco de la recuperación se debe centrar en un incremento tanto de la inversión pública como privada. Sería la forma de detener la caída. Quizás en el sector público haya alguna recuperación, pero en el privado no creo que se note mejoría. El crédito al comercio y al consumo muestra tasas negativas y probablemente continúe esta tendencia", manifestó Daza.

Por su parte, Botti indicó que las organizaciones en el país están diseñando sus estrategias y planes en función de un mercado contraído que no va a reaccionar de forma positiva.

Recalca Daza que la inversión es la que trae empleo, que el empleo genera mayor consumo y esto moviliza la economía.