Caracas. Los cambios realizados por el gobierno de Venezuela para centralizar las transacciones del mercado paralelo de divisas tendrán "significativos efectos adversos" en la economía del país, incluyendo una nueva devaluación, según previsiones del banco de inversión Morgan Stanley, expresadas en su más reciente informe semanal sobre la región.

"Una vez que el nuevo régimen centralizado comience a operar, puede crear un racionamiento de dólares en el mercado de bonos, toda vez que la demanda de dólares no es satisfecha a la tasa oficial", señala el documento.

En estas circunstancias de falta de dólares, Morgan Stanley prevé efectos negativos sobre la actividad productiva, inflación y las cuentas fiscales, "así como el aumento de las presiones para otra devaluación".

La dependencia venezolana de las importaciones hace que se potencien más los posibles efectos negativos de los cambios realizados en la Ley Contra Ilícitos Cambiarios, publicada en Gaceta Oficial la semana pasada.

"El principal canal de impacto de las nuevas restricciones sobre la actividad económica es vía las importaciones", apunta el aparte sobre el país.

Los cálculos de Morgan Stanley ubican en 59% la cantidad de importaciones que se hicieron en el país con dólares adquiridos a través del mercado paralelo el año pasado. "Esto puede tener un impacto significativo en el crecimiento económico, limitando el abastecimiento de bienes de consumo, intermedios y de capital".

El informe precisa dos razones que explican el aumento de la demanda de dólares que elevó 25% su cotización en el mercado permuta en los primeros cuatro meses del año, según sus cálculos.

En primer lugar, aseguran que "la creciente incertidumbre sobre los derechos de propiedad y la sostenibilidad macroeconómica" han provocado importantes salidas de capital, ubicadas en 11,5% del Producto Interno Bruto (PIB) en el último trimestre de 2009.

La otra causa está vinculada al "deterioro en el ambiente de negocios, que ha generado declinación de la producción doméstica e inversión, haciendo a la economía más dependiente de las importaciones", que ubican equivalentes a 40% del PIB.

Morgan Stanley asegura que aún falta por ver cómo funcionará el nuevo sistema, pero sus previsiones se basan en lo que ha sido el desarrollo de las cuentas del país.

Además, la firma estima que Venezuela "podría enfrentar una escasez de dólares de unos 7.900 millones este mismo año".

Sobre los efectos inflacionarios de las nuevas medidas, dicen que no están muy claros todavía, y mantienen su estimación inicial de 45% para el cierre de 2009.

Según el último reporte del Banco Central de Venezuela, el índice de precios al consumidor acumula un alza de 11,3% en los cuatro primeros meses del año.

Finalmente, el informe dice que "muy probablemente las nuevas medidas no tendrán éxito en resolver el desbalance en la demanda y oferta de dólares".