Roma. El primer ministro italiano, Mario Monti, dijo este jueves que su gobierno quiere presentar un amplio paquete de reformas al mercado laboral, la seguridad social y de liberalizaciones a fines de enero con el fin de impulsar el crecimiento.

La aprobación del enorme plan de austeridad "Salvemos Italia" en el Parlamento la semana pasada fue la primera tarea de este gobierno, dijo Monti durante una tradicional conferencia de prensa de fin de año.

Su segunda tarea será un paquete "Crezca Italia" que apunta a hacer más competitiva a una de las economías más flojas de la zona euro.

Dijo que pretende modernizar la red de seguridad social de Italia e introducir medidas que hagan más flexible al mercado laboral.

Las medidas deberían ser presentadas a los ministros de Finanzas de la Unión Europea el 23 de enero, dijo Monti, quien anticipó que el próximo mes se reunirá con la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, David Cameron.

En cuanto a las subastas de deuda italiana realizadas el miércoles y especialmente el jueves, Monti sostuvo que fueron positivas, aunque advirtió que la volatilidad del mercado continuaría.

"Las subastas realizadas ayer y hoy estuvieron bastante bien, pero la turbulencia financiera no ha terminado para nada", aseguró.

El primer ministro sostuvo que los italianos deberían sentirse "aliviados" porque el diferencial entre los bonos locales a diez años y los de referencia de Alemania se estrechó desde su máximo de noviembre, pese a que el Banco Central Europeo redujo sus compras en el mercado secundario.

Para calmar más a los mercados, dijo, "la mayor parte del trabajo debe hacerse en Europa".

En tal sentido, sostuvo que el fondo de rescate de Europa necesita más recursos y a menos que se le entregue la potencia para trabajar adecuadamente, los países con altos niveles de deuda estarán "en dificultades".

Italia presionará para aumentar el capital disponible para el fondo, conocido como Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), sostuvo.

Monti no quiso comentar qué debería hacer el Banco Central Europeo (BCE) para combatir la crisis financiera, diciendo que apoyaba un banco central independiente.

El hecho de que los rendimientos de los bonos italianos subieran este mes tras caer desde un máximo histórico en noviembre no se debía a la reducción de las compras del BCE en el mercado secundario ni a la insatisfacción con las políticas italianas, sino a que los inversionistas estaban decepcionados con los resultados de la cumbre de la Unión Europea, aseveró.

El actual diferencial entre los bonos referenciales a diez años de Italia y Alemania, que estaba por sobre los 520 puntos básicos el jueves, no tenía fundamentos económicos, agregó.