Buenos Aires. La producción de las pequeñas y medianas empresas (pymes) industriales de Argentina cayó un 7,3% en julio frente al mismo mes del año pasado, informó este domingo la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

"Es el tercer mes consecutivo en que el sector cae, alcanzando el valor más bajo de la serie desde que en enero de 2008 comenzó la medición", puntualizó el reporte de la entidad.

Frente a junio se registró un descenso de un 4,4%, mientras que en los primeros siete meses del año se acumula un leve crecimiento, de un 0,1% frente al igual período de 2017.

Los datos difundidos este domingo corresponden a la Encuesta Mensual Industrial de la CAME entre 300 pequeñas y medianas industrias del país.

En julio, "solo el 17% de las firmas consultadas dijeron tener planeadas nuevas inversiones, a pesar de que entienden que es un momento clave para ellas. La falta de recursos y la incertidumbre lo impiden", consideró la CAME. 

Según el informe, los 11 ramos relevados declinaron en la comparación anual.

Las bajas más acentuadas se dieron en fabricación de productos eléctrico-mecánicos, informática y manufacturas (-13,5%), papel, cartón, edición e impresión (-10,6%), productos de madera y muebles (-10,2%) y productos de metal, maquinaria y equipo (-7,9%).

También cayeron los sectores de calzado y marroquinería (-7,4%), material de transporte (-6,6%), productos textiles y prendas de vestir (-6,3%), alimentos y bebidas (-6,0%), productos de caucho y plástico (-5,6%), productos químicos (-4,3%) y productos minerales no metálicos (-3,4%).

La CAME dijo que "el aumento en el tipo de cambio real favoreció a algunos sectores puntuales, que pudieron aprovechar la diferencia de cambio para exportar".

"La exportación de vinos aumentó un 150% anual en julio, pero la situación de las industrias en general sigue complicada, con tendencias a la baja", dijo Guillermo Cabrera de la Federación Económica de San Juan.

El especialista agregó que "los industriales están muy comprometidos por la presión impositiva, tomando deudas al 60% anual para pagar impuestos, y con un corte en la cadena de pagos que supera los 90 días, ya que los proveedores exigen pago de contado y los clientes pagan a 60, 90 y hasta 120 días".

En julio, "solo el 17% de las firmas consultadas dijeron tener planeadas nuevas inversiones hacia adelante, a pesar de que entienden que es un momento clave para ellas y para mejorar eficiencia. La falta de recursos y la incertidumbre lo impiden", consideró la CAME.