Pekín.  Las fábricas chinas elevaron levemente su producción en marzo, mientras que la inflación se desaceleró, señales tempranas de que China está logrando cierto éxito en la lucha contra el alza de los precios, a través de su ajuste monetario gradual.

Un par de sondeos al vasto sector fabril de China mostraron un crecimiento moderado, y algunos economistas dijeron que podría verse una ralentización adicional.

El índice oficial chino de gerentes de compras (PMI, por su sigla en inglés), recopilado por el gobierno, subió a 53,4 en marzo desde un mínimo en seis meses de 52,2, levemente por debajo del pronóstico de Reuters de 54.

Un sondeo separado, publicado por HSBC, mostró que el PMI se estabilizó cerca de mínimos en siete meses a 51,8, desde el 51,7 en febrero.

Los altos precios del combustible y el exceso de liquidez en la economía china impulsaron la inflación a un máximo en 28 meses durante noviembre, de 5,1%. Aunque ésta ha declinado desde entonces, muchos analistas esperan que los precios vuelvan a subir en los próximos meses.

Las encuestas, sin embargo, ofrecieron señales de que las presiones inflacionarias están bajando.

El subíndice de precios de producción, una medida de cuánto pagan las fábricas por las materias primas y otros bienes intermedios, retrocedió a 68,3 en marzo en el PMI oficial, desde el 70,1 de febrero, lo que muestra que los precios siguen subiendo, pero a un ritmo más lento.

El sondeo de HSBC mostró que la inflación fabril se enfrió a mínimos en siete meses de 67,5, muy por debajo del 74,6 del mes previo.