Río de Janeiro. La producción industrial en Brasil creció en agosto a su mayor ritmo en 15 meses gracias a los fuertes estímulos del gobierno, reforzando las señales de recuperación del sector manufacturero.

La producción aumentó un 1,5% en agosto contra julio, dijo este martes la agencia estatal de estadísticas IBGE, por debajo del 2,0% previsto por una encuesta de Reuters pero encima del promedio mensual desde mayo del 2011.

La industria ha sido el punto flaco de la economía brasileña en los últimos años, llevando a la presidenta Dilma Rousseff a introducir una serie de recortes tributarios, incentivos de crédito y otras medidas para estimularla.

El banco central también ofreció agresivos estímulos monetarios con nueve recortes consecutivos que llevaron la tasa referencial de interés a un mínimo histórico de 7,5%.

Los analistas creen que el ciclo de flexibilización de tasas está llegando a su fin, pero la producción industrial por debajo de lo esperado reforzó la visión del mercado de que el banco central podría extender los estímulos más allá de lo previsto.

El rendimiento de las tasas a futuro cayó tras la divulgación de los datos de producción industrial de agosto, a medida que los operadores apostaron a que las tasas de interés continuarán bajo el 8 por ciento para ayudar a estimular el crecimiento.

La mayoría de los economistas encuestados por el banco central pronosticaron que el emisor mantendrá la tasa de interés la tasa de interés a 7,5% en su reunión de la próxima semana, aunque los futuros muestran que algunos operadores apuestan por un nuevo recorte de 50 puntos básicos.

La producción industrial repuntó en agosto en parte gracias a un aumento en la producción de automóviles, a medida que los consumidores aprovecharon los incentivos fiscales vigentes hasta ese mes.

La industria automotriz es una de las más importantes de Brasil y la presidenta Rousseff podría extender los incentivos hasta octubre.

La producción industrial se contrajo un 2,0% en comparación con el mismo mes del año anterior, más del 1,5% pronosticado por la encuesta de Reuters. Las proyecciones para la comparación interanual oscilaban entre una producción estable y una caída de 2,1%.