Sao Paulo. La producción industrial de Brasil se contrajo menos de lo esperado en julio, lo que sugiere que sigue intacto el panorama de una recuperación gradual pero constante de la economía a pesar de las turbulencias generadas por una huelga de camioneros que este año afectó el transporte de carga.

La producción industrial cedió 0,2% respecto a junio, dijo este martes la agencia de estadísticas IBGE, en comparación con la mediana de previsiones de un declive de 1% emitido por un sondeo de Reuters entre economistas.

El sector industrial, que representa alrededor del 20% del Producto Interno Bruto (PIB), se contrajo en mayo por una protesta de los camioneros contra los elevados precios del diésel que bloqueó importantes autopistas del país. Sin embargo, la actividad repuntó en junio cuando se normalizó el transporte de carga que resulta esencial en los envíos de suministros.

La lectura de julio es un indicio de que la recuperación de la recesión más profunda que ha sufrido Brasil en décadas avanza a un ritmo modesto pero sostenido, ya que 16 de los 26 segmentos evaluados por el IBGE mostraron una expansión durante el mes.

En la medición interanual, la producción industrial brasileña se expandió un 2%, lo que sobrepasa las estimaciones consenso entre analistas de un 2%, de acuerdo al IBGE.

De todas formas, la producción de bienes de capital cayó un 6,2%, lo que destaca que la incertidumbre causada por las protestas, además de la inquietud sobre las elecciones presidenciales previstas para octubre, están causando que las empresas pospongan sus planes de inversión.

En la medición interanual, la producción industrial brasileña se expandió un 2%, lo que sobrepasa las estimaciones consenso entre analistas de un 2%, de acuerdo al IBGE.

El crecimiento económico se aceleró ligeramente en el segundo trimestre a pesar de la paralización, pero la producción industrial se contrajo y terminó con una racha de tres periodos consecutivos de avances.