Santiago. La producción industrial en Chile creció a un ritmo histórico en marzo, que afianzó las expectativas de que la actividad económica doméstica habría registrado un desempeño récord ese mes y de que el Banco Central seguirá con sus alzas de tasas de interés.

El estatal Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este jueves que la producción industrial escaló un 30,9% interanual en el tercer mes del año, una cifra mayor a la esperada, apoyada en una baja base de comparación por el terremoto de febrero del 2010 y una positiva demanda interna y externa.

El INE destacó el buen desempeño mostrado por sectores productivos como el forestal, alimenticio y bebidas, que fueron duramente golpeados por el devastador sismo.

"A un año del terremoto, las industrias más relevantes han recuperado su capacidad productiva", dijo el INE.

La variación desestacionalizada de la producción del sector anotó un alza del 2,4% en marzo respecto a febrero.

A su vez, las ventas industriales crecieron un 19,7% en el tercer mes del año, también impulsadas por la mayor demanda y el efecto comparativo producto del terremoto y tsunami del 27 de febrero.

En todo el primer trimestre, la producción industrial se expandió un 11,7% respecto al mismo lapso del año pasado.

Pese al positivo desempeño de la industria, la producción de cobre, del que Chile es el mayor actor mundial, registró un comportamiento estable en marzo y el primer trimestre en comparación con un año atrás. Pero la generación eléctrica creció un 17% en el mes.

En tanto, los indicadores de consumo continuaron con sus positivas tasas de expansión.

El índice de ventas reales del comercio al por menor (IVCM) subió un 16,4% interanual en marzo, apoyado en una sólida demanda interna, mientras que las ventas reales de los supermercados crecieron un 4,4% frente a marzo del año pasado y un 10,3% respecto a febrero.

Alza en la actividad y tasa clave. Según analistas, la cifra récord de producción industrial habría tirado el carro de la economía en marzo, por lo que el próximo Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec), una suerte de medidor del Producto Interno Bruto (PIB) mensual, sería mejor de lo previsto.

"Creemos que el crecimiento histórico de la industria y el buen desempeño del comercio conducirían al Imacec de marzo a crecer un 16,2% en doce meses", dijo un informe de la correduría Bice.

El gremio de la Cámara de Comercio de Santiago estimó que el PIB habría crecido un 9,7% en el primer trimestre, el más elevado de los últimos 15 años.

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, también confirmó las expectativas de un fuerte crecimiento de la actividad en el primer trimestre, pero recalcó que esto no daba pie para un cambio en las perspectivas de expansión del Gobierno cercanas al 6 por ciento para este año.

Poco antes de que el estatal INE revelara los indicadores sectoriales, el Banco Central destacó en su última minuta que la actividad doméstica y la demanda interna han seguido expandiéndose vigorosamente.

Todos los consejeros del organismo rector recalcaron en el documento que la inflación tendía a normalizarse, pese al marcado dinamismo de la actividad. No obstante, coincidieron en la necesidad de seguir retirando el estímulo monetario.

Peso es la piedra en el zapato. Pero hoy el alza de la tasa referencial de interés es un arma de doble filo para el Banco Central, ya que su objetivo de contener la inflación ante el dinamismo de la economía contrasta con la apreciación del peso que genera la medida, lo que resta competitividad al sector exportador.

Las alzas de tasas de interés en mercados emergentes como Chile atraen flujos de inversionistas extranjeros interesados en hacer rendir más sus dólares que en los países desarrollados, donde los tipos aún siguen históricamente bajos, con el consiguiente efecto apreciativo de las monedas locales.

Esta semana, el peso chileno alcanzó su mayor nivel en tres años y perforó el nivel previo a la intervención cambiaria iniciada en enero por el Banco Central, luego de que su presidente, José de Gregorio, desechó la idea de aplicar un control de capitales como medida para frenar la subida de la moneda.

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, reafirmó el jueves que se siguen "estudiando medidas" para intentar aminorar el avance del peso ante un débil dólar a nivel global. "No nos vamos a quedar de brazos cruzados", agregó.

Larraín también insistió en que no creía que aplicar un control de capitales "sea la vía adecuada" para enfrentar la coyuntura actual.