Tokio. La producción industrial de Japón cayó inesperadamente en junio, descendiendo por tercer mes consecutivo, lo que se sumó a las preocupaciones de que la débil demanda global está afectando a la tercera mayor economía mundial.

La baja de un 0,1% en la producción industrial se compara con la estimación media de economistas que esperaban un aumento de un 1,5%, lo que brinda una fuente de preocupación a los desarrolladores de políticas que están nerviosos por una desaceleración en China y otras economías emergentes.

Los industriales consultados por el gobierno elevaron sus estimaciones para julio a un alza de un 4,5%, en comparación a la proyección previa de un 2,4%, pero anticipan una nueva baja de la producción en agosto con un declive de un 0,6 por ciento.

"Anteriormente este año, los industriales anticiparon mucho de la producción debido a interrupciones por inundaciones en Tailandia a fines del año pasado, pero ahora la producción se está desacelerando", dijo Hiroaki Muto, economista de Sumitomo Mitsui Asset Management Co.

"Tendremos que depender del impacto económico del gasto en reconstrucción, porque la demanda externa es débil. La economía de Japón seguirá crecimiento, pero a un ritmo rápido", agregó.

Los datos del lunes y la evaluación del Ministerio de Comercio de que la producción se ha estancado lanzan dudas sobre la postura del Banco de Japón de que la economía se encamina a un crecimiento moderado en los próximos meses, apoyada por la demanda interna impulsada por los esfuerzos de reconstrucción tras los poderosos terremoto y tsunami del año pasado.

Sin embargo, muchos analistas esperan que el banco se obstine respecto a su política monetaria por el momento si no se da una repentina alza del yen, lo que dañaría a la economía japonesa dependiente de las exportaciones.

"Si la Reserva Federal anuncia nuevas medidas de estímulo esta semana y hace subir al yen frente al dólar, eso podría poner presión del mercado sobre el Banco de Japón para que actúe también este mes. De otra forma, es muy probable que el BOJ se mantenga firme", dijo Takeshi Minami, economista de Norinchukin Research Institute.

Destacando la débil demanda internacional, los datos comerciales de la semana pasada mostraron que las exportaciones de Japón registraron su primera baja anual en cuatro meses en junio, debido a la desaceleración de Europa, China y otros mercados emergentes.

Se espera que la economía de Japón tenga un rendimiento mejor al de otros países desarrollados este año con un crecimiento de la demanda interna, pero analistas han reducido sus estimaciones de la producción industrial debido a que la desaceleración de la economía mundial se agrava.

La tercera mayor economía mundial crecería un 2,2% anual al próximo marzo, según economistas consultados por Reuters, un poco más lento que el crecimiento de un 2,3% de un sondeo realizado el mes pasado.