La producción industrial de China y las ventas minoristas crecieron más rápido que lo previsto en noviembre, y la inversión en activos fijos estuvo en línea con las previsiones, lo que da más señales de estabilización en la segunda economía más grande del mundo.

La producción industrial se expandió un 6,2% interanual en noviembre, un poco mejor que las previsiones de los analistas y la lectura de octubre.

Las ventas minoristas subieron un 10,8%, su ritmo más rápido desde diciembre de 2015, lo que superó las expectativas de un alza de un 10,1%.

Después de un difícil comienzo de año, la economía china ha exhibido un desempeño mejor que lo esperado y parece encaminada a cumplir el objetivo de crecimiento de Pekín de un 6,5% a un 7% gracias a un mayor gasto público y un mercado inmobiliario que ha estimulado un auge de la construcción.

La inversión privada sigue siendo débil, sin embargo, lo que ha dejado al crecimiento económico dependiente de un flujo constante de gasto del Gobierno, y el mercado inmobiliario está mostrando señales de fatiga, lo que ha incrementado los temores de que el impulso actual no será sostenible.

El crecimiento de la inversión en activos fijos se mantuvo sin cambios en un 8,3% desde enero a noviembre frente al mismo lapso del año anterior, informó el martes la Oficina Nacional de Estadísticas.

Eso estuvo en línea con las estimaciones de los analistas y fue similar al ritmo visto en los primeros 10 meses del año.

La inversión en activos fijos de las empresas estatales avanzó un 20,2% entre enero y noviembre, desacelerando desde el 20,5% visto en los primeros 10 meses del año.

El crecimiento de la inversión privada se elevó a un 3,1% desde el 2,9% en enero-octubre, lo que sugiere un mayor apetito de las firmas privadas.

La inversión privada representó el 61,5% de la inversión en activos fijos en el período enero-noviembre, según la oficina de estadísticas.