Milán. La acumulación de inventarios agrícolas estratégicos para reducir la volatilidad de los mercados, como lo propuso Francia, no es la forma más efectiva para contener los precios de los alimentos, dijo este lunes el comisario europeo para el Desarrollo, Andris Piebalgs.

El funcionario declaró que lo que se necesita es aumentar la producción de alimentos en los países más pobres del mundo, que siguen siendo vulnerables a la amenaza de una nueva crisis de alimentos pese al reciente descenso en los precios de los granos desde niveles récord vistos este verano boreal.

El mes pasado, el presidente francés, Francois Hollande, lanzó una campaña global para ganar respaldo en la creación de inventarios estratégicos de materias primas alimentarias después de que un año de sequía reavivó los temores a una nueva crisis de suministros agrícolas.

París ha convocado a una reunión de emergencia de los ministros de Agricultura del G-20 para mediados de octubre, a fin de discutir maneras de reducir la volatilidad de los precios.

"Creo que ese es uno de los instrumentos, pero no el más efectivo", dijo Piebalgs en una entrevista en un alto de una conferencia sobre cooperación internacional en Milán, al ser consultado sobre la propuesta de Francia.

"La respuesta a la inseguridad alimentaria es una producción alimentaria suficiente en las regiones más pobres del mundo", sostuvo, tras señalar que aumentar las inversiones en agricultura era el mejor camino para mantener controlados los precios.

"La resistencia de la agricultura, el acceso al agua, el combate al cambio climático, los cultivos, el acceso a los mercados; son muchos los elementos, un elemento no ayuda de manera suficiente", dijo.

La peor sequía en más de 50 años en Estados Unidos ha enviado los precios del maíz y la soja a máximos históricos durante el verano boreal, y junto con una sequía en Rusia y en otros países exportadores del Mar Negro, han generado temor a una crisis alimentaria global como la vista en el 2008.

Los precios han bajado en las últimas semanas, pero Piebalgs dijo que no había espacio para la complacencia.

"A nivel global, los precios de los alimentos ahora no son tema de preocupación en el corto plazo, pero existen problemas en la región del Sahel, el Cuerno de Africa y otras áreas", refirió, al mencionar también a Haití. "La situación sigue siendo muy vulnerable", agregó.

Francia planteó el tema de las reservas por primera vez el año pasado cuando presidió al Grupo de las 20 economías líderes. Pero el acuerdo final limitó las promesas de crear reservas de alimentos de ayuda en países que más podrían necesitarlo, una medida que aún debe implementarse.

No está claro si Hollande tendrá más éxito esta vez en convencer a Estados Unidos o sus pares europeos de reconstruir las existencias públicas de granos que se agotaron hace décadas. O, como en el caso de China, utilizar las actuales existencias del gobierno de forma más eficiente para abordar los problemas globales.

La propuesta francesa, que fue respaldada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), no especificó cómo y dónde se desarrollarían las existencias de alimentos.

Analistas han sido escépticos sobre la idea de contar con reservas a escala global debido a que son costosas de manejar, en particular debido a que los granos tienen una vida más corta de almacenamiento que las materias primas como el petróleo.