La productividad de los trabajadores uruguayos aumentó en cuatro de cada cinco sectores de actividad durante el último año finalizado en junio. En la mayoría de los casos se debe a que la contratación de personal no acompaña el incremento de la facturación en las empresas.

Del total de los rubros de actividad, 81% registró en el período un incremento de la productividad del trabajo. Además, 71% aceleró el crecimiento –o moderó su caída– respecto a la medición del primer trimestre de 2011.

Los datos surgen de la información procesada por El Observador a partir del relevamiento de ventas y personal ocupado realizado por la Dirección General Impositiva (DGI) y el Banco de Previsión Social (BPS) como insumo para los Consejos de Salarios.

El aumento en la facturación fue prácticamente generalizado durante el último año móvil. De los 21 sectores para los cuales se dispone de información, 18 registraron un incremento en las ventas medidas en términos reales, con 15 de los sectores (71%) con tasas superiores a 10% anual.

Sin embargo, las empresas no acompañaron ese aumento con una importante contratación de personal. Si bien la mayor parte de los sectores –15 de 21– aumentaron sus plantillas durante el año móvil finalizado en junio, solo uno –la construcción– lo hizo a una tasa de 10%.

La evolución de la productividad marca una tendencia progresiva en la mayoría de los sectores, o al menos en los más significativos desde el punto de vista económico, como la industria alimenticia, el comercio y el rubro agropecuario.

Desde el año 2008 –fecha que da inicio a la serie de datos disponible– el crecimiento de la productividad se concentraba en 86% de los sectores de actividad. Sin embargo, la crisis internacional a finales de ese año retrajo las ventas de varios rubros locales, particularmente de aquellos orientados al mercado exterior. El número de sectores con una productividad creciente del trabajo se redujo a 62% en la segunda mitad de 2009, con un importante repunte desde finales de 2010.

El crecimiento más importante de la productividad durante el último año se concentró en el sector agropecuario. Cada trabajador del rubro ganadería, agricultura y actividades conexas produjo en los 12 meses finalizados en junio 41,5% por encima del año móvil anterior.

El aumento en el sector se debió a que el incremento de 27,5% en la facturación se dio a pesar de una reducción de 9,9% en la plantilla de trabajadores contratados.

El caso de la industria alimenticia es diferente. La productividad del trabajo aumentó 14,5% durante el último año móvil. Las ventas crecieron 16,9% pero el número de trabajadores en el sector aumentó 2%.

Las ventas por trabajador aumentaron 6,4% en términos reales en el sector comercio, explicado por un incremento mayor de los ingresos que del personal ocupado. Mientras que la plantilla se expandió 8,4%, las ventas crecieron 15,4% en los 12 meses finalizados en junio.

La construcción es la excepción. Se trata de un sector que actualmente encuentra dificultad para satisfacer sus necesidades de personal calificado y absorbe mano de obra de otras actividades como el agro y el comercio. Si bien se trata de la rama con mayor crecimiento en su plantilla –10,9% durante el último año móvil–, no se ve reflejado por completo en sus ingresos, que aumentaron a una tasa de 5,2% durante el mismo período.

Otro sector que registró una caída de la productividad es el de la actividad forestal, con un deterioro de 4% durante los últimos 12 meses relevados. A pesar de la caída de 0,5% en las ventas realizadas durante el período, el sector aumentó 3,6% el personal contratado.