Entre el alza a los precios y la sostenibilidad de los ingresos tributarios. Mientras el gobierno hondureño y organismos financieros internacionales coinciden en que la economía del país se recupera, entidades locales se mantienen escépticas a las cifras oficiales.

El Heraldo tuvo acceso a uno de los últimos informes elaborados respecto a la economía del país por el departamento del Hemisferio Occidental perteneciente al Fondo Monetario Internacional (FMI). El documento comenzó a circular durante diciembre de 2010 en el marco de la misión del FMI entre las altas esferas gubernamentales y en la cúpula empresarial con datos esperanzadores y a la vez desafiantes para el país.

"Honduras empieza a recuperarse y el programa de las autoridades está enfrentando cuestiones claves para el futuro", sostiene el documento de 20 páginas.

El gobierno suscribió en septiembre de 2010 un programa con el FMI para propiciar políticas macroeconómicas que permitan una recuperación económica paulatina, con un crecimiento del Producto Interno Bruto real (PIB) entre 2,5% y 3,5% entre 2010 y 2011.

Entre las cuestiones claves que le tocará enfrentar al gobierno de Porfirio Lobo durante 2011 para cumplir con el referido programa está la sostenibilidad de la recaudación tributaria y el mantenimiento de una inflación baja, entre otras.

El director ejecutivo de Ingresos, Oswaldo Guillén, señaló que es un gran desafío cumplir para este año con una meta de ingresos superior a los 50.000 millones de lempiras. (US$2.594 millones)

El ministro de Finanzas, William Chong, por su parte, confía que este año se aplicará de manera plena la Ley de Fortalecimiento de los Ingresos, Equidad Social y Racionalización del Gasto Público.

La referida normativa comenzó a aplicarse desde agosto de 2010 y según las autoridades de la DEI ha sido efectiva en el incremento de los ingresos.

Discrepancias. Para el subcoordinador del Foro Social de la Deuda Externa (Fosdeh), Ralp Flores, existe escepticismo respecto al supuesto cumplimiento de metas de recaudación de la DEI, porque el endeudamiento interno continúa al alza.

Calificamos, continuó, a la política fiscal del presente gobierno como "preversa" porque en su afán de obtener nuevos ingresos, no le importa la fuente de donde los obtiene y las consecuencias sociales que se acarrearán.

"En el 2010, en cambio, el gobierno central contrajo deudas por 12.000 millones de lempiras. La deuda interna alcanzó los 34.000 millones de lempiras, y estoy seguro que presionará sobre el gasto público durante los próximos años".

La inversión pública durante 2010 fue a penas la mitad del monto ejecutado en 2009. "El gobierno no brinda señales claras a la iniciativa privada para invertir y existen acontecimientos que no dan seguridad jurídica a la inversión", dijo.

"Creemos también que el crecimiento económico de Honduras durante 2010 estuvo por debajo de un 2%" y no entre el 2,3% ó 2,5%, indicó.

Para Flores el déficit fiscal rondó un 4%, esta es la diferencia que ocurre al restar los ingresos corrientes del gobierno del gasto público.