La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) emitirá una norma que prohíbe que bancos, fondos financieros privados, mutuales y cooperativas den atención “privilegiada” al público. Sancionará a entidades que discriminen a clientes o usuarios.

“Pronto va a salir una prohibición expresa para que las entidades financieras no puedan realizar tratamientos privilegiados a los clientes y, más bien, se pueda generar un tratamiento igualitario conforme establecen los preceptos constitucionales”, informó este miércoles el director ejecutivo de la ASFI, Reynaldo Yujra.

De su lado, el presidente de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), Juan Carlos Salaues, evitó opinar hasta que la normativa sea emitida y la conozca en detalle. Sin embargo, señaló que, en todo caso, “la tendencia (en el sector) es tratar a todos (los usuarios) por igual”.

Con la disposición, “vamos a evitar cualquier situación de discriminación que hubiera en la atención que recibe el público en cajas”, aseguró Yujra.

El presidente del órgano regulador argumentó que “se puede apreciar algunas prácticas por las cuales algunos clientes tienen ciertos tratamientos privilegiados (...) Todas las personas que sean clientes o, sin  serlo, sean usuarios financieros merecen la misma atención”.

El trato, acotó, debe ser igual para quienes tengan contratos crediticios, sean depositantes o acudan a una entidad financiera para pagar alguna cuenta (luz, agua, teléfono, entre otras) o simplemente para fraccionar un billete en cortes más sencillos.

Yujra anunció que la norma “entraría en vigencia la próxima semana”. En cuanto a las sanciones, explicó que se aplicará el régimen general de sanciones de la ASFI, las que varían en función al tipo de incumplimiento.

Aclaró que mantendrán sus privilegios en la atención financiera grupos vulnerables como los adultos mayores, los discapacitados y las embarazadas.

Por otro lado, la autoridad recordó que el tiempo de espera para que un usuario o cliente sea atendido en caja de una entidad financiera no debe exceder los 30 minutos, según lo establece una norma ya vigente.

“Estamos efectuando permanentemente controles (al tema), lo que sí es importante mencionar es que todos estos procesos (de mejora en la atención) demandan normalmente un cierto periodo de ajuste. No obstante, el organismo supervisor está realizando los trabajos de control correspondiente”, complementó el presidente de la ASFI.

Las reservas equivalen al 52% del PIB. Las Reservas Internacionales Netas superaron una nueva barrera y se ubican en US$9.026 millones, según el último dato difundido ayer por el titular del Banco Central de Bolivia, Gabriel Loza. La cifra equivale al 52,4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, que el 2009 llegó a US$17.217 millones. Loza atribuyó el incremento a los ingresos que el país recibe por las exportaciones de gas y a la recuperación en los precios internacionales de las materias primas.

La macrorregulación evitaría nueva crisis. El mundo requiere de un marco de regulación global para evitar una nueva crisis financiera internacional o reducir la profundidad de sus consecuencias, afirmó el representante para las Américas del Banco Internacional de Pagos, Gregor Heinrich.

“Existe un consenso y pienso que es internacional en que se necesita de un marco de estabilidad financiera que capte mejor los riesgos y evite o reduzca la probabilidad de una nueva crisis financiera; para que los efectos no sean tan profundos como los que vimos el año pasado”, aseguró este miércoles durante su participación en la Primera Jornada Financiera, organizada por el Banco Central de Bolivia (BCB).

Heinrich definió la macrorregulación como “el uso de instrumentos prudenciales con el objetivo explícito de promover la estabilidad del conjunto del sistema financiero y no necesariamente de las instituciones individuales que lo forman”.

La reciente crisis, explicó, evidenció las debilidades del marco tradicional de regulación que entre sus elementos incluye la supervisión a entidades individuales y que no supo captar los riesgos que derivaron en el problema. “Las soluciones no pueden ser ya meramente nacionales, porque ahora se necesita una coordinación internacional a gran escala”, a cargo de Bancos Centrales y supervisores, acotó.