Ciudad de México. Un choque comercial dirigido por políticas proteccionistas de Estados Unidos restaría 1,3 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) al crecimiento económico de México en los siguientes tres años, prevé el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Al interior del informe macroeconómico anual, titulado “La Hora del Crecimiento”, matizan que “un choque comercial desde Estados Unidos afectaría a todos los países de la región, pero México sería el país más afectado y perdería aproximadamente 0,84 puntos de crecimiento anual de aquí al 2020”.

Para ilustrarlo, explican que la economía más grande de la región, Brasil, conseguirá un crecimiento de 2% entre el 2018 y el 2020, y que el impacto de un choque financiero  y comercial conducido por Estados Unidos le restará apenas 2 décimas, cada shock, a su expansión económica.

En el documento, presentado en la Asamblea Anual del BID realizada el fin de semana en Mendoza, Argentina, muestran que su escenario base es de una expansión de 2,7% promedio, tasa que se alcanzaría entre el 2018 y el 2020.

Este contexto base supone una transmisión positiva del mayor crecimiento esperado para Estados Unidos y que se disipe la incertidumbre por las políticas comerciales que aplicará la primera economía del mundo.

En el análisis tocaron de manera marginal los riesgos geopolíticos sobre la región, al advertir que “son persistentes”. Consideraron al crecimiento de México y los demás países de América Latina como “expansiones mediocres en el largo plazo”.

“El crecimiento proyectado será insuficiente para satisfacer las necesidades y aspiraciones de la población”, detallan.

El documento, presentado por el economista jefe del BID, José Juan Ruiz, proyecta que la economía de América Latina y el Caribe crecerá a una tasa de 2,6% entre el 2018 y el 2020.

Precisan que el porcentaje de crecimiento latinoamericano se ha mantenido en esa tasa de 2,4% desde 1960.

Región que aporta menos al mundo. El documento, presentado por el economista jefe del BID, José Juan Ruiz, proyecta que la economía de América Latina y el Caribe crecerá a una tasa de 2,6% entre el 2018 y el 2020.

Esta expansión se encuentra debajo del crecimiento mundial y limita su capacidad de aportación al PIB del globo.

Para compararlo refiere que, en contraste, Asia logrará un crecimiento de 6,5% en el mismo lapso, mientras Europa Emergente conseguirá una tasa de 3,7% en los mismos años.

No divulgaron previsiones particulares por países salvo las de México y Brasil. Sin embargo, por regiones, dijeron que las del Cono Sur, que incluyen a Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay (exceptúan a Brasil), conseguirán un crecimiento en los próximos tres años de 2,9% en el escenario base.

En el que incluye choques financieros y comerciales, le restan 8 décimas de punto al crecimiento.

La región andina sería la más dinámica, que incluye a Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, quienes en el escenario base lograrían un crecimiento de 3,4%, pero en el de choque, verían una expansión mermada en 0,8 puntos del PIB.

Invertir y ahorrar, claves para crecer. En el documento, los expertos del BID consignan que para acelerar el crecimiento económico requieren un aumento de la tasa de inversión y un crecimiento de la productividad total de los factores.

Según su análisis, los países de la región invierten menos que las regiones de rápido crecimiento, y lo poco que invierten lo hacen de forma ineficiente.

Reconocen que la mano de obra, es decir, la fuerza laboral, ha crecido y tiene un mayor nivel de educación; sin embargo, “este bono demográfico está desapareciendo ante el envejecimiento de la población y la región mantiene un amplio margen para invertir en capital humano”.

Destacan que los países de la región tienen la tasa más baja de inversión per cápita desde 1960.

“Las tasas de inversión neta en América Latina y el Caribe fueron en promedio unos 7 puntos porcentuales del PIB más bajas que las de países de Asia Emergente”.

De haber invertido en la misma proporción que lo hicieron los países de aquella región, esto es unos 7 puntos más del PIB, la economía habría crecido seis veces más, aseguró el BID.