En uno de sus últimos reportes, la empresa calificadora Fitch Rating, hizo comentarios sobre el impacto que podria tener un eventual comportamiento de proteccionismo de parte de los Estados Unidos, esto debido a las declaraciones del actual presidente de ese país, Donald Trump.

“Las economías pequeñas y de ingresos bajos de DR-CAFTA están íntimamente ligadas a Estados Unidos a través de canales de comercio, inversión extranjera directa y remesas de trabajadores. El caso base de Fitch asume que la actividad económica en Estados Unidos seguirá respaldando la región durante el actual horizonte de calificación, pero que el cambio en las prioridades de política en ese país ha ladeado los riesgos hacia la baja” señala el documento.

Es evidente que uno mejor desempeño de la economía estadounidense le beneficia a  América Central y la República Dominicana.  “Se beneficiarían de la aceleración económica esperada en Estados Unidos, pero estos países también podrían enfrentar desafíos si el proteccionismo estadounidense llegara a ganar tracción en los próximos años”, dice Fitch Ratings.

Fitch estima que la probabilidad de renegociar DR-CAFTA o el tratado de libre comercio entre Panamá y Estados Unidos es baja por que cada uno de los países miembros, con la excepción de Nicaragua, ha registrado un déficit en su balanza comercial con Estados Unidos en los últimos años, y sus economías o están dolarizadas o tienen monedas que están levemente sobrevaluadas en términos reales.

“Si bien el comercio en sectores políticamente sensibles, como el sector automotriz, es menos intenso y directo, no se puede descontar el riesgo de un shock comercial pero la región centroamericana podría sufrir daños colaterales provenientes de un aumento en el proteccionismo global o regional y de las consecuencias indirectas de éste.

Igualemnte la empresa indica que Costa Rica y Panamá cuentan con una exposición directa menor a Estados Unidos gracias a sus economías más diversificadas y una mayor concentración en manufacturas de alto valor agregado y servicios. Sin embargo, estos países están fuertemente integrados con las cadenas de suministro regionales e internacionales, haciéndolos vulnerables a interrupciones y trastornos en éstas.

Políticas de inmigración más estrictas en Estados Unidos imponen riesgos a la baja sobre el crecimiento en las remesas y podrían crear presiones fiscales adicionales, así como llevar a trastornos en los mercados laborales internos.