Tokio. "Habrá pérdidas durante un par de meses debido a las interrupciones en la cadena de suministro", afirmó Smitka economista especializado en la economía japonesa, quien fue consultado por las agencias de noticias internacionales.

Señala que la región devastada en el noreste japonés es bastante menos desarrollada que la zona metropolitana de Tokio.

"Habría sido inimaginable si una situación similar hubiera ocurrido en la bahía de Tokio", Smitka.

Las consecuencias para la economía global se vinculan al peso de Japón que está ubicado como tercera economía del planeta, que además ha estado estancada durante más de 10 años y que mostró una contracción de 1,3% en el último trimestre del 2010.

Varias empresas transnacionales pararon la producción en sus fábricas, surgieron incendios y hubo que evacuar a los trabajadores de sus instalaciones.

Señala que empresas estadounidenses como DuPont y Procter & Gamble dijeron que los problemas de comunicación les dificultaban palpar las repercusiones del desastre en sus operaciones en Japón.