La epidemia de coronavirus tendrá un significativo impacto en la economía global, que podría perder entre US$77.000 y US$347.000 millones (68.528 y 308.824 millones de euros), lo que equivale a entre una y cuatro décimas del PIB mundial, en función de la rapidez con la que sea contenida la enfermedad, según las estimaciones del Banco Asiático de Desarrollo (ADB).

De este modo, según el escenario intermedio planteado por la institución, que contempla un alivio de las restricciones y otras medidas de contención a partir de los tres meses desde el apogeo del brote en enero, la economía mundial perderá alrededor de US$156.000 millones (138.862 millones de euros), lo que equivale a prácticamente dos décimas del PIB global.

Según las estimaciones del ADB, la economía china asumiría un impacto de US$43.890 millones (39.061 millones de euros), el 57% del total, lo que equivaldría a la pérdida de tres décimas de PIB, bajo el escenario más optimista, mientras que bajo la peor hipótesis, el impacto en China ascendería a unos US$236.793 millones (210.732 millones de euros), el 68% del total, lo que supondría un ajuste de 1,7 puntos porcentuales del PIB.

"Hay muchas incertidumbres sobre el Covid-19, incluido su impacto económico", dijo el economista jefe del ADB, Yasuyuki Sawada. "Esto requiere el uso de múltiples escenarios para proporcionar una imagen más clara de las pérdidas potenciales. Esperamos que este análisis pueda ayudar a los gobiernos mientras preparan respuestas claras y decisivas para mitigar los impactos humanos y económicos del brote", añadió.

En este sentido, la institución ha comprometido hasta la fecha US$2 millones para mejorar la detección y la prevención del Covid-19 en China y la subregión del Mekong, así como otros US$2 millones para apoyar la respuesta a la epidemia de los países en desarrollo miembros de la entidad, además de préstamos por importe de US$18,6 millones (16,5 millones de euros) a Jointown Pharmaceutical Group, farmacéutica china con sede en Wuhan.

Asimismo, ADB ha expresado su disposición a proporcionar apoyo adicional a sus miembros en la lucha contra los efectos adversos del coronavirus, incluyendo sus actuales líneas de préstamo y asistencia financiera de emergencia, inversiones en el sector privado y asistencia técnica.