Santiago. La Cámara de Diputados de Chile aprobó este jueves el tercer retiro anticipado del 10% de los fondos provisionales del sistema de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), el sistema de pensiones privado del país, por parte de los ciudadanos, una medida demandada en el marco de la crisis causada por la pandemia.

En concreto, la Cámara dio luz verde al proyecto de reforma que permite a los ciudadanos esta retirada, y que ahora requiere la autorización del Senado.

Los diputados revisaron dos proyectos en esta sesión, uno que se centraba en la modificación del articulado transitorio de la Constitución para lograr el retiro de fondos y otro en el que se planteaba un cambio al articulado permanente de la misma para permitir al Congreso regular temas de seguridad social cuando no haya un costo fiscal directo asociado y cuando sea para atender "necesidades impostergables derivadas de calamidades públicas", publica La Tercera.

La primera propuesta fue aprobada con amplio apoyo, mientras la segunda no ha continuado ya que el oficialismo ha considerado que podría abrir "la puerta completa" a más retiros de este tipo en el futuro, mientras la oposición veía la iniciativa como una opción de poder evitar el Tribunal Constitucional, ante el aviso del Gobierno de Sebastián Piñera de impugnar ante este la reforma.

En un proyecto similar el Gobierno ya acudió al Tribunal Constitucional, que declaró inconstitucional el mismo.

En concreto, la iniciativa aprobada este jueves, "permitiría a los afiliados del sistema privado de pensiones, de forma voluntaria y excepcional, a realizar un nuevo retiro de hasta el 10% de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatoria".

El monto máximo de retiro será el equivalente a 150 unidades de fomento (US$ 6.300) y el mínimo de 35 unidades de fomento (US$ 1.450).

La economía chilena cayó un 2,2% interanual en febrero, según un reporte de Reuters, golpeada por los efectos de la pandemia de coronavirus, que ha visto un alza considerable luego de la temporada de vacaciones del verano austral y obligó a decretar un confinamiento total en la capital y gran parte del país, además de restringir los viajes al extranjero.

Además, el alza vertiginosa de casos obligó a las autoridades a posponer para mediados de mayo unas elecciones previstas para el fin de semana previo de miembros de una asamblea que redactará una nueva Constitución, además de otras autoridades locales.