Washington. Un proyecto de ley republicano para limitar la autoridad de la Reserva Federal en el combate a la inflación restringiría los tipos de bonos que el banco central estadounidense podría comprar y potencialmente forzaría a ventas antes de lo esperado en títulos apoyados en hipotecas.

Asesores del representante Kevin Brady dijeron este viernes que su proyecto de reforma le permitiría a la FED invertir sólo en deuda del Tesoro estadounidense y recompras y transacciones de recompras reversas usadas para aumentar o eliminar reservas del sistema bancario, excepto durante emergencias.

Brady, por mucho tiempo crítico de la FED y presidente de la Comisión Económica Conjunta del Congreso, planea introducir formalmente el lunes su "Acta Dólar Sólido".

El proyecto de Brady aúna una serie de reformas que abordan las quejas de los republicanos del Congreso respecto a que la FED salió de la crisis financiera con demasiado poder.

Es poco probable que la medida tenga apoyo en el Congreso, donde los demócratas que tienen la mayoría en el Senado no querrán desechar el mandato de la FED de centrarse en el empleo pleno.

Pero la medida podría fijar el tono para legislaciones en la FED si el poder político de los republicanos aumenta en las elecciones de noviembre.

Además, es poco probable que la medida gane fuerza porque el Congreso está dividido y el legislador de Massachusetts no está buscando la reelección en noviembre.

Protección del consumidor. Bajo la cláusula de compra de bonos del proyecto de Brady, la FED podría comprar otros tipos de activos durante una crisis, pero tendría que liquidarlos en un plazo de cinco años.

Entre las medidas que tomó la FED para estimular a la economía durante la crisis financiera estuvo la compra de cerca de US$1,25 billones en títulos respaldados en hipotecas. La ganancias de los vencimientos de bonos hipotecarios se han estado reinvirtiendo en el mercado de la vivienda.

La Fed además tiene un mandato dual para promover el empleo máximo y luchar contra la inflación, pero bajo el proyecto de Brady se le removería el mandato del empleo.

Si se convirtiera en ley, el proyecto reorientaría a la FED al control de la inflación y a la mantención del poder de compra del dólar.

Ese mandato acotado exigiría que la FED vigilase un rango amplio de precios de activos, como el valor del dólar, los precios del oro y de los bienes raíces, a fin de evitar una burbuja como la que provocó la crisis financiera de los años 2007 a 2009.

El proyecto también apunta a sujetar a la nueva Oficina de Protección Financiera al Consumidor al procesos de asignación normales del Congreso. Actualmente, el organismo recibe fondos de la FED, pero si el proyecto se convierte en ley, quedaría vulnerable a los esfuerzos republicanos de limitar su alcance, quedando desfinanciado.